Noticias del Carmel de Bangui  n° 20 –24 de enero de 2018

 ¿Dónde está escrito que la Navidad haya que celebrarla por fuerza el día 25 de diciembre? En el calendario, responderán los más diligentes de mis lectores. Tenéis razón. Todo calendario –desde el más sagrado al más profano– lleva en la página de diciembre un bonito 25, todo rojo, para recordar –a los más devotos y a los más distraídos– que ese día nació el personaje más interesante de la historia. Pero en la selva –y queden en paz calendarios y expertos en liturgia– Navidad llega cuando llega el misionero. Y si tenéis un poco de tiempo, querría contaros mi segunda Navidad, que no había previsto, celebrada en el selva del río Congo, la mayor del planeta, después de la selva del río Amazonas.

Como solemos hacer, en los días después de Navidad –que, no os preocupéis, en el Carmel de Bangui también nosotros hemos celebrado el día 25 de diciembre, como manda la lglesia– nos concedimos algunos días de descanso y fraternidad con un pequeño viaje para algún sitio. Este año elegimos ir al poblado de Bambio, en plena selva, donde nació hace 25 años fray Régis. Bambio se encuentra tan solo a 290 kilómetros de Bangui, en la zona sudoeste del país, bañada por la selva del río Congo. Para llegar a esta pequeña sub prefectura de Sangha-Mbaéré hay que recorrer un largo tramo que es conocido como el cuarto paralelo al norte del ecuador. La carretera está, durante muchos tramos, en pésimo estado. En dos ocasiones la alegre caravana de los doce frailes se vio obligada a empujar el coche bloqueado en la arena. Llegamos a Bambio cuando ya era casi de noche. Antes de entrar en el poblado ya percibimos con cuanta atención nos esperaban. El tío de fray Régis nos recibió sonriente, emocionado por nuestra llegada, y nos invitó a seguir. Acoger a un misionero es algo muy grato y bastante habitual. Pero doce frailes de un golpe en Bambio jamás se habían visto.

Una vez llegados a las casa de los padres de fray Régis, nos dimos cuenta de que no solo nos esperaban con anhelo, sino también de que nuestra estancia había sido organizada con todos los detalles, con un protocolo que daría envidia a las mejores agencias de viajes y a los hoteles más lujosos. La proverbial acogida africana, en Bambio, dio lo mejor de sí. Nada más llegar, nos acomodamos en un comedor construido especialmente para nosotros: una payotte rectangular, cubierta con hojas de bambú. Las mujeres nos sirvieron rápidamente agua fresca y un café caliente para recuperarnos del largo viaje. Tomé un café, no de los que se compran, sino cultivado a pocos metros de casa. Cogí una gran taza de aluminio esmaltado de blanco y bebí sorbos lentamente ese café en el que percibí todo el aroma de la selva, todo el trabajo que quien lo ha cultivado y todo el calor de quien lo ha preparado. Y pensaba en vosotros que, preocupados, buscáis el café Lavazza Qualità Oro u otra de esas marcas famosas, entre los estantes de un supermercado…

Estábamos dispuestos a dormir en el suelo en los locales de la parroquia. Imposible. Para que descansáramos nos habían limpiado una deliciosa cabaña de madera pintada de azul, tan bonita que parecía recién construida. Nuestro apartamento se componía de cuatro habitaciones con colchones para todos y de un amplio salón que estaba adaptado como lugar para la oración y para el recreo. Para el misionero una habitación toda para él, con una cama mayor que la del convento, con mosquitero y mesita de noche. Obviamente todos estos privilegios concedidos al clero suscitaban la envidia y comentarios irónicos de mis queridos hermanos de hábito.

Pero los huéspedes, además de dormir y comer, necesitan también lavarse. Hubiéramos renunciado a la ducha diaria, dadas las condiciones precarias del viaje, pero el poblado nos preparó un baño muy respetable. Y al que escribe esto le quedó el honor la inauguración del nuevo baño colocado a pocos metros de nuestra habitación. Para ello se presentó Teófilo, el último hermano de fray Régis, un impecable mayordomo dispuesto a satisfacer todas nuestras exigencias y al que quise explicar que mi Monferrato es casi tan bonito como su selva. Con actitud decidida me presentó un buen balde de agua y explicó al misionero, habituado seguramente a un baño más refinado, cómo se lava uno en la selva. Y yo, un poco después, casi no creía que me estuviese lavando con agua caliente y un jabón recién estrenado, en este pedazo de selva del Congo, en un baño de madera y láminas, que tenía por techo las estrellas.

Durante la cena descubrimos que, desde hacía algunos meses, no habían pasado sacerdotes por el poblado y por eso no se había celebrado la misa de Navidad. Entre mis hermanos de hábito se extendió una mirada  de complicidad: «Mañana será Navidad». Y que sea Navidad. ¿No lo decía también Lucio Dalla, el cantante italiano, que será tres veces Navidad y fiesta todo el año? El poblado fue rápidamente informado. A la mañana siguiente la gente, vestida con elegancia, comenzó a juntarse en la iglesia y a las 9 en punto comenzó la Navidad con retraso en Bambio. Descubrí con gusto que, aunque el sacerdote no hubiera llegado, la pequeña iglesia había sido adornada como día de fiesta, porque la comunidad se había reunido para rezar la noche y la mañana de Navidad. El catequista jefe del poblado casi se excusaba: «De haberlo sabido con tiempo podíamos habernos organizado mejor y previsto al menos un bautizo». Durante la celebración pensaba en estas tierras evangelizadas por misioneros intrépidos, pero en las que ahora faltan sacerdotes. Y observaba a mis hermanos de hábito danzando y cantando todo el repertorio navideño del convento. Somos justo doce, como los apóstoles. Si aquellos primeros doce hombres de quienes somos ambiciosos e imperfectos imitadores, lograron evangelizar Galilea, Judea, Samaría y luego Asia hasta Grecia e Italia… ¿Lograremos al menos nosotros  evangelizar nuestro barrio en Bangui, la Ombella M’Poko, la Nana-Mamberé, l’Ouham-Pendé y tal vez también la Lobaye y la Sangha-Mbaéré?

Después de la misa fuimos a ver al sub-prefecto para una visita de cortesía. Descubrimos que Bambio fue fundada por los años veinte para hospedar a los obreros de las plantaciones de caucho, utilizado para las botas de los soldados franceses en la segunda guerra mundial. Luego nos acercamos a Mambelé, después de haber recorrido 40 kilómetros de carretera, siempre escoltados por árboles gigantescos, para visitar una de los más mayores aserraderos del país. El dueño nos acogió cordialmente y nos explicó que era una de las pocas actividades florecientes en Centro África y que daba trabajo a cientos de personas. Y con orgullo descubrimos que la madera de esta selva es una de las mejores en el mundo, vendida a los Estados Unidos, a China, a Alemania, a Francia y a Italia. Quizás la madera de los muebles de vuestra casa proviene de de aquí.

Luego llegó el momento de dejar Bambio, aunque nos hubiera gustado quedarnos algún día más. Y, según la mejor tradición africana, el huésped no podía marcharse con las manos vacías. Tres nuevos pasajeros se juntaron a nuestra caravana: un mono (atrapado por el hermano mayor de fray Régis y ya asado conforme técnicas ancestrales), un bonito cerdo y una cabrita (todavía no asados, pero que lo serían recién llegado 2018). Y después hojas de gnetum africanum, una verdura que parece casi el ingrediente para una poción mágica, y una buena reserva de peké, una bebida tradicional que alimentará la sobria ebriedad de mis hermanos de hábito.

Durante el viaje de vuelta pasamos una noche en la parroquia de Boda, antigua misión de los Espiritanos y ahora dirigida por los Combonianos. La iglesia parroquial es una joya del neo-románico-colonial-tropical. La ciudad, rica en diamantes, fue durante la guerra teatro de un enfrentamiento sangriento entre cristianos y musulmanes. Sin embargo, ahora los cristianos y musulmanes conviven de nuevo pacíficamente. Al día siguiente una breve visita a las cascadas y de nuevo en marcha hacia Bangui. Comimos entre los árboles delante de la catedral de M’Baïki, una de las iglesias más bellas de Centro África, probablemente obra el mismo arquitecto de Boda.

A lo largo de la carretera intenté captar algo de las animadas discusiones en sango de mis hermanos. Madera, café, oro, diamantes… Las riquezas de Centro África. Bozizé, Djotodia, Touaderà, Seleká, Antibalaká… Los problemas de Centro África. Real Madrid, Barcelona, Liverpool, Paris St. Germain… Las distracciones de Centro África. Por fin, el canto de vísperas une pasiones y pensamientos, fatigas y deseos en este convento de cuatro ruedas. Después todos se adormecieron y yo pensaba en sus  sueños, que serían grandes como los árboles de la selva.

Una vez vueltos a casas, algunos días después, fray Grâce-à-Dieu, vino a darme las gracias por la bonita excursión que le había permitido conocer lugares de su país en los que nunca había estado. Y me aseguró: «Los cristianos de Bambio, muy felices por una Navidad celebrada con retraso, me han convencido ahora más que nunca para que sea sacerdote». El árbol de fray Grâce-à-Dieu tiene buenas raíces. Su sueño, si Dios quiere, será realidad.

Un abrazo

Padre Federico

El 3 de febrero dio comienzo la reunión del P. Saverio Cannistrà con las superioras de los monasterios de carmelitas descalzas de la India, acompañadas de once delegadas, todas ellas pertenecientes a las tres asociaciones del país. Ese día, el P. General celebró la Santa Misa, junto con el Definidor encargado de Asia Meridional, P. Johannes Gorantla, y los Provinciales indios, con los que se había reunido el día anterior.

Nuestras hermanas llegaron a Hyderabad para encontrarse con el P. Saverio quien compartió con ellas hasta el 4 de febrero algunos temas de formación relacionados con la Vultum Dei Quarere. El P. Johannes, continuó un día más con las hermanas, hasta la conclusión del encuentro. Fue un momento de comunión profunda, en el que pudieron estrecharse lazos carismáticos, muy apreciado por las hermanas. Estuvieron presentes 45 monjas, 34 de ellas superioras.

El Carmelo teresiano femenino indio consta de 34 monasterios, el último de los cuales fue fundado el pasado 29 de enero en Kolayad (Kerala) –la noticia apareció, acompañada de algunos fotos del evento, en nuestra fanpage de Facebook, Curia Generalizia Carmelitani Scalzi.

El 2 de febrero pasado, el P. Saverio Cannistrà, General, acompañado del P. Johannes Gorantla, definidor encargado para Asia meridional se reunió con la Asamblea General de la IPCI, constituida por siete Provinciales y uno de sus consejeros, tres vicarios regionales y dos delegados provinciales, todos ellos de la India. El objetivo principal era reunirse con el P. General para compartir con él las inquietudes del Carmelo indio, una vez terminada su visita a la provincia de Andhra Pradesh. La reunión permitió el intercambio de algunas informaciones de interés para todos, así como dar los primeros pasos para la preparación del Definitorio Extraordinario de 2019, que tendrá lugar en la India.

Entre el 29 de enero y el 2 de febrero pasados tuvo lugar el encuentro de formadores europeos carmelitas descalzos, que este año se celebró en el Teresianum (Roma). El tema central del mismo fue: “El mundo de los jóvenes de hoy” y el desarrollo del mismo se realizó a través de tres conferencias, sobre las que luego se trabajó en grupos para compartir finalmente las conclusiones en la Asamblea.

Los conferenciantes fueron el P. Gianni Bracchi, el Profesor Dr. D. Antonio Belleringreri, de la Universidad de Palermo y el P. Maximiliano Herráiz.

Durante su estancia, los formadores pudieron también conocer la oferta académica del Teresianum así como el funcionamiento del Colegio Internacional San Juan de la Cruz.

En el encuentro participaron los Provinciales miembros del comité directivo de la Conferencia Europea de Provinciales, así como el P. Agustí Borrell, Vicario General, y el P. Lukasz Kansy, Segundo Definidor, quienes dialogaron con los formadores acerca de la posibilidad de desarrollar una etapa de “segundo noviciado” en España para los carmelitas descalzos al término de sus estudios teológicos, en la que favorecer su mutuo conocimiento y su formación carismática teresiano-sanjuanista.

La última semana del mes de enero, el P. Eduardo Sanz de Miguel, carmelita descalzo de la Provincia Ibérica (España), impartió diversas conferencias sobre san Juan de la Cruz en el Santuario de Santa Teresa del Niño Jesús en Hdayek Shubra, El Cairo, Egipto.

Por las mañanas ha impartido un curso completo a los carmelitas descalzos de Egipto, a los que se unían las hermanas Carmelitas “de Florencia” y las Carmelitas de San José.

Por las tardes tuvo la oportunidad de encontrar diversos grupos de religiosos y religiosas, familias y tuvo además un encuentro con sacerdotes.

Las conferencias fueron muy frecuentadas y han sido una oportunidad única de transmitir el carisma teresiano y la doctrina sanjuanista a muchos cristianos de Egipto.

“Con la presencia del Delegado general para la OCDS y el Delegado provincial de la Provincia OCDS Francia-Sud, fr. Jean Sebastien, tuvo lugar un Consejo Provincial ampliado de dicha Provincia OCDS, entre el 12 y el 15 de enero pasados. El lugar escogido para la reunión fue el convento de las Clarisas de Nîmes.

El encuentro ha permitido un mejor conocimiento de la realidad de la Provincia, presentada por la señora Claude Garabiol, OCDS (Presidente), así como de las comunidades, de las que informaron al consejo los consejeros regionales presentes y el Consejo provincial.

La Provincia de Francia-Sud de los OCDS ocupa una amplia región del territorio francés e incluye tres comunidades en Suiza (dos de lengua francesa y una de lengua alemana) y una en la isla de Guadalupe, de las Antillas Francesas.

Cada región tiene un Consejero encargado de organizar, de acuerdo con las comunidades, encuentros de formación, retiros y otros eventos. El Consejero, además, visita a las distintas comunidades de su zona para ayudarlas y acompañarlas.

En estos días los hermanos han podido compartir fraternalmente su vocación laical en la Orden y cómo pueden contribuir a la expansión del carisma aunque las vocaciones sean pocas, las comunidades pequeñas y de edad elevada. El P. Provincial, Fr. Henri, estuvo presente también el día 13 en el encuentro, ayudando a resolver algunas dudas que habían presentado a las comunidades acerca del tema central del encuentro, el discernimiento vocacional en la OCDS”.

Fr. Alzinir Francisco Debastiani OCD

El pasado 13 de enero, el Santo Padre Francisco nominaba consultor de la Congregación para las Causas de los Santos al P. Silvano Giordano, carmelita descalzo.

El P. Silvano, de la Provincia de Génova es doctor en Historia eclesiástica (1992, Universidad Gregoriana) y profesor en el Teresianum de Roma, donde ejerce además el cargo de “Vicepreside” (Vice Decano). Es, además, profesor invitado de Historia moderna en la Facultad de Historia y Bienes Culturales de la Iglesia de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

El mismo día, fue nombrada también consultora de la misma Congregación la profesora Tiziana María di Blasio, que también imparte clases en nuestra Facultad.

El P. Attilio Ghisleri, ex ecónomo General de la Orden de los Carmelitas Descalzos, el 13 de enero del 2018, después del canto sabatino de la Salve en Stella Maris, ha tomado posesión de su nuevo cargo como Delegado General de la Delegación de Israel. Seguidamente todos los religiosos presentes han hecho el acto de obediencia, para caminar juntos durante el nuevo trienio 2018-2021.

Le deseamos un fructuoso servicio a cargo de Stella Maris, Muhraqa y Wadi-Es Siah, lugares emblemáticos donde nuestra Orden nació y sigue presente, inspirada en el celo del profeta Elías y bajo el amparo de la Virgen del Carmen. ¡Enhorabuena y mucho ánimo!

En la tarde del primer día de febrero falleció en Burgos el P. Eulogio Pacho Polvorinos, Fr. Eulogio de la Virgen del Carmen.

Había nacido el 27 de julio de 1926 en Calaveras de Arriba (León) y profesó el 15 de agosto de 1942. Recibió la ordenación sacerdotal el 23 de abril de 1950.

Damos gracias a Dios por la vida de este hermano que ha servido a la Orden y a la Iglesia con su trabajo intelectual y con su esforzada labor docente en Roma, en Burgos y en muchos otros lugares. Un servicio que acompañó siempre de un talante humilde, sencillo y acogedor.

Destaca y queda como un testimonio de enorme valor para la iglesia, la orden y la sociedad su trabajo editorial y doctrinal sobre figuras como el P. Palau o, sobre todo, San Juan de la Cruz.

Las exequias se celebraron el sábado día 3 de febrero en la Iglesia del Carmen de la ciudad de Burgos.

Os pedimos una oración que le recomiende a la Iglesia del cielo. Descanse en Paz.

(Fuente: www.ocdiberica.com)

Si hace unos días dábamos cuenta del nombramiento de hombre del año en Suecia por la revista “Fokus” de nuestro hermano el Cardenal Arborelius, hoy nos llega la noticia –que compartimos con alegría- del nombramiento de Monseñor Silvio Báez, carmelita descalzo, como nicaragüense del año por el diario “La Prensa”.

Como puede verse más abajo en el link que recoge la entrevista realizada a nuestro hermano, el diario “La Prensa” valora su compromiso con los valores democráticos y con la libertad, lo que le ha valido algunos desencuentros con el régimen que gobierna actualmente el país.

Monseñor Silvio, muy preparado teológica y bíblicamente, no desea entrar –así lo dice explícitamente- en cuestiones políticas, sino defender los valores humanos ligados al Evangelio de Jesús. Su espíritu sencillo y cercano, su deseo de dar voz a los que no tienen voz son valores resaltados también por el diario a la hora de concederle el premio.

Gran comunicador, Silvio Báez es un evangelizador también a través de las redes sociales y ha presentado recientemente un libro de bolsillo titulado #EvangelioDeHoy: Tuits de la Buena Nueva de Jesús de Nazaret, que recoge los tuits evangelizadores divulgados en su cuenta personal de Twitter donde tiene a miles de seguidores.

https://www.laprensa.com.ni/2017/12/31/suplemento/la-prensa-domingo/2353427-monsenor-silvio-baez-dificil-sacar-ortega-esquemas-politicos

La comunidad de Carmelitas Descalzas de Tánger nos envía algunas noticias que queremos compartir con todos vosotros.

A lo largo del año 2017, dos hermanas han venido a enriquecer con su presencia la comunidad: la hermana Sidioly, originaria de Bolivia y procedente del Camelo de Telde (Islas Canarias, España), y la hermana Julia, que ha vuelto a Tánger después de haber pasado un año en su comunidad de origen en Pescara (Italia). En el mes de mayo la hermana Elizabeth regresó definitivamente a Perú. Después de su partida, la hermana Alicia fue elegida consejera.

Las hermanas continúan el aprendizaje de las lenguas francesa y árabe, gracias a la disponibilidad del Padre Joël Colombel, ofm, y a la generosidad de las hermanas de Vals Près le Puy en Francia. La hermana María Ana, después de mejorar su francés, pudo sacer el carnet de conducir de Marruecos, imprescindible para la comunidad en aquella situación.

Gracias a la generosidad de algunos bienhechores, se han podido realizar obras necesarias en la casa.

Algunas de las hermanas han podido participar en cursos de formación y, además, han recibido el apoyo de los hermanos de la Provincia Ibérica, que se han desplazado hasta Tánger para predicar retiros a la comunidad, dar algunos cursos, hacer de capellanes y, en definitiva, compartir fraternamente el carisma teresiano común.

En este servicio de información recibimos con frecuencia preguntas acerca de la situación de nuestras hermanas Carmelitas Descalzas de Tolentino, quienes, como informamos el 3 de noviembre de 2016, tuvieron que abandonar su monasterio después de los daños producidos en este por el terremoto del 30 de octubre del mismo año, desatado cuando la comunidad había apenas comenzado a celebrar la misa, presidida por el entonces Provincial de Italia Central, P. Gabriele Morra.

Acogidas en principio por las hermanas de Fano ese mismo día, las monjas comenzaron a buscar soluciones alternativas con el fin de liberar al monasterio y la comunidad de Fano de la sobrecarga material que suponía la presencia allí de diecinueve monjas más, aunque la buena voluntad y el amor fraterno fuesen más fuertes que cualquier dificultad. Encontrando un lugar adecuado, la comunidad de Tolentino podría recuperar también una cierta autonomía, siempre necesaria.

Finalmente, el 22 de julio del 2017 las monjas, gracias al interés de los Padres Agustinos y la generosidad de las Hermanas Agustinas de Santa Rita de Casia, pudieron transferirse a la casa de acogida vocacional “San Agustín”, muy cercana a esta localidad italiana. Allí se encuentran desde esa fecha a la espera de poder reconstruir el monasterio de Tolentino. No es poco el camino que queda por recorrer y habrán de recabar todavía muchas ayudas –ya se han puesto en marcha algunas iniciativas solidarias de las que hemos informado en nuestras redes sociales-, pero la comunidad vive el camino emprendido tras la dolorosa jornada del 30 de octubre de 2016 en abandono y esperanza en la misericordia de Dios.

En este enlace puede descargarse, en italiano, una crónica escrita por las propias hermanas, que hemos sintetizado en esta noticia: http://www.sannicoladatolentino.it/files/Bollettino-luglio-settembre-2017–DEF.pdf

 

El pasado 3 de enero conocíamos la triste noticia del fallecimiento de Monseñor Adeodato Micallef, obispo carmelita descalzo nacido en Birkirkara, Malta, el 17 de diciembre de 1928.

Mons. Micallef ingresó en la Orden el 15 de agosto de 1947, profesando un año después con el nombre de fray Adeodato de la Asunción. El 15 de octubre del 1951 hizo su profesión solemne y fue ordenado sacerdote el 9 de mayo de 1954.

En su provincia de Malta, Mons. Adeodato desempeñó diversos cargos: prior de Birkirkara, maestro de novicios y, por un año (1972-1973), Provincial. En 1973 fue elegido Definidor en el Capítulo General, encargándose particularmente de las misiones de la Orden. Finalizado este período en 1979, pasa a ser Rector del Teresianum, cargo en el que permanece dos años, hasta que es nombrado Vicario Apostólico para Kuwait y consagrado obispo por san Juan Pablo II el 6 de enero de 1982.

Durante la primera guerra del Golfo, Mons. Adeodato declinó las invitaciones para abandonar el país y permaneció en Kuwait durante todo el conflicto.

Aceptada su renuncia el 14 de julio de 2005, fue despedido por la comunidad cristiana peregrina en Kuwait con una eucaristía multitudinaria el 20 de octubre del mismo año en la Catedral de la Sagrada Familia. A su renuncia se unía el hecho de que la Santa Sede decidió retirar el Vicariato Apostólico a la Orden, por lo que fue el último obispo carmelita descalzo en Kuwait. Esta situación entristeció particularmente a Mons. Adeodato quien, no obstante su desacuerdo con la misma, que manifestó con verdad y parresia, la aceptó finalmente con humildad y por amor a la Iglesia.

De vuelta en su Provincia, quiso vivir como un fraile más, poniéndose al servicio de sus superiores, cercano a los hermanos más enfermos, disponible para cualquier oficio que se le encomendase, incluso el de barbero para los frailes que requerían sus servicios.

Tras una enfermedad de dos meses, vivida con gran serenidad, fallecía nuestro querido hermano con gran paz y rodeado de un buen número de frailes de la Provincia, que le acompañaron, junto a un grandísimo número de fieles, en el funeral celebrado en la Catedral de La Valeta, Malta, presidido por Mons. Scicluna.

El funeral fue transmitido en directo a través de YouTube y puede verse en este enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=dHKfED7AjGM

“¿Cómo está Centro África? No está absolutamente nada bien. La guerra parecía acabada, pero desgraciadamente no es así, en modo alguno es así. La situación relativamente tranquila de Bangui –donde no dejan de ocurrir, también recientemente, episodios de violencia– corre el peligro de crear una impresión engañosa. En las zonas del interior del país el cuadro es muy diferente. Desde el mes de mayo grupos de rebeldes, no siempre muy identificados, han provocado centenares de muertes, han quemado casas y han generado un movimiento de miles de refugiados en diversas ciudades y poblados. Este estado de cosas se arrastra ya desde hace bastante tiempo. Existe el peligro de habituarse a la guerra, como si fuera inevitable.

Dos datos inequívocos expresan, más que cualquier otro análisis, la situación dramática en la que se encuentra Centro África.

El 80% del territorio, de hecho, ahora está ocupado o controlado por grupos de rebeldes que dictan las leyes en lugar del Estado que, por desgracia, renuncia en la práctica a sus obligaciones, por lo que su presencia pasa desapercibida. La ausencia del Estado en las zonas alejadas de la capital fue uno de los motivos que desencadenaron la guerra en 2013. La elección de un nuevo presidente, la presencia masiva de la ONU, el interés y las ayudas copiosas por parte de la comunidad internacional parecían la ocasión propicia para pasar página, finalmente, y alcanzar el tren del desarrollo. Pero la solución se retrasa y esta inhibición del Estado ha generado unos resultados que han desilusionado las esperanzas. No hemos logrado adelantar. Al contrario, quizás hasta hayamos retrocedido, como indica el segundo dato:

Según la última estadística de la ONU, Centro África ocupa el puesto 188º, sobre 188 países en el Índice del desarrollo humano. Somos, pues, el país más pobre del mundo. Centro África se encontraba ya muy abajo en la clasificación. Estos últimos años de guerra han consumido los pocos recursos de que disponía. Y aunque las clasificaciones son siempre un poco antipáticas –y solo gustan cuando se ocupan los primeros puestos–, este dato es un indicador más que elocuente sobre la situación real del país.

Ante un cuadro tan desolador no faltan las razones para ser pesimistas, desanimarse y rendirse. Pero también es cierto que, desde un punto tan bajo, no se puede más que remontar. Y es inútil continuar acusando a un enemigo, nunca bien concreto, o esperar que alguien –casi por magia– cambie la situación para que haya condiciones para comenzar a hacer algo. Tal vez haya llegado el momento de comenzar a hacer algo para que la situación cambie. Y la magia o, mejor, el milagro sería que esto lo hicieran los mismos centroafricanos, protagonizando un grande, colectivo y muy esperado impulso de amor por la propia patria.

Afortunadamente el Carmelo en Centro África está bastante mejor y no faltan las buenas noticias. Septiembre y octubre han sido meses ricos de acontecimientos. La mañana del 16 de septiembre siete jóvenes –dos centroafricanos y cinco cameruneses– han comenzado en el convento de San Elías en Bouar el año de noviciado. Entre ellos estaba Arístides, nuestro infatigable postulante-enfermero al servicio día y noche de los enfermos, heridos y sobre todo de las mujeres que daban a luz en nuestro campo de refugiados. Por fortuna, los refugiados se han marchado ya, de otro modo hubiéramos tenido que colgar en la puerta del convento un cartel con esta inscripción: “Lo sentimos mucho, pero la maternidad está cerrada porque Arístides no está. En caso de parto es mejor que vayáis rápidamente al hospital más cercano”.

Por la tarde del mismo día otros tres jóvenes, dos cameruneses y un centroafricano, al fin del año de noviciado hicieron la profesión simple. Dos de ellos pertenecen ya a la comunidad del Carmelo.

El 21 de octubre, en nuestra iglesia de Baoro, fray Cristo hizo la profesión solemne, entrando a formar parte para siempre de la familia carmelitana. Hacía siete años que no teníamos una profesión solemne y por eso os podéis imaginar nuestra alegría. El día siguiente, en la gran catedral de Bouar, nos volvimos a reunir para la ordenación sacerdotal de fray Odilón. Al día siguiente, en la iglesia de nuestro seminario menor de Bouar-Yolé, celebró su primera misa; un momento de gran emoción y fraternidad para todos nosotros. Y de gran estímulo para quien está aún en camino.

Novedades también para el Carmelo de Bangui. El P. Mateo –después de cuatro años heroicos pasados en Bangui en tiempos de guerra y con gran disgusto nuestro, sobre todo por lo que se refiere a la cocina…– ha sido enviado a nuestra misión de Bozoum. En su lugar ha llegado fray Cristo. Los nuevos pre novicios, de los que ahora se ocupa el P. Mesmin, confirmado como padre prior, son en total siete. Los estudiantes, de los que ahora se encarga un servidor, son en total nueve: siete centroafricanos y dos cameruneses. Hay otros cinco que se trasladarán: tres a Camerún para sus estudios de teología y dos para pastoral. El P Arland continúa aquí, en el Carmelo, y se ocupará especialmente de nuestro prometedor negocio agrícola.

Nuestra comunidad se compone este año, de veinte miembros. Yo soy el único italiano, pero confieso que casi no me doy cuenta pues nuestra vida, la oración y el trabajo que nos unen hacen de nosotros una sola familia.

Hace algunas semanas nos hemos acercado al cementerio situado cerca de St. Paul des Rapides, la iglesia más antigua de Centro África. Seguramente es uno de los lugares más sagrados del país. Aquí, en 1894, comenzó la evangelización del Oubangui-Chari, gracias al impulso y a la fe de algunos sacerdotes espiritanos franceses. Venidos de Brazzaville, remontaron el río Ougangui llegando al que era entonces un pequeño poblado junto a una estación colonial. Muchos de esos misioneros morían muy jóvenes, después de solo unos meses de permanencia en esta tierra, víctimas de enfermedades tropicales. Sus cuerpos reposan en este cementerio. Por desgracia, sus nombres se han borrado de las cruces de sus tumbas.

Mientras pienso en estos héroes de otros tiempos, observo a mis jóvenes hermanos de hábito. Los héroes que yacen en el cementerio quizás ni siquiera se hubieran atrevido a imaginar una mies tan copiosa como fruto de su duro trabajo. Los ahora “no-héroes” sobre la tierra casi no se dan cuenta de que son el fruto de la semilla que, caída en tierra quizás en su misma edad, ha muerto para que Centro África conociera el Evangelio. Ciertamente son frutos aún inmaduros; algunos podrán ser arrancados del árbol y madurar en otro sitio. Pero son frutos. Para mí, indigno sucesor de esos héroes, es una inesperada fortuna y gran honor ver crecer, sin hacer demasiado daño, lo que otros han sembrado… y crecer también yo, aunque sea un poco.

Un abrazo. P. Federico Trinchero, ocd.”

La prestigiosa revista sueca de noticias “Fokus” ha nombrado a nuestro hermano el Cardenal Anders Arborelius, ocd, ciudadano sueco del año, teniendo en cuenta su carácter decidido e  integrador como cabeza más visible de la iglesia católica en Suecia, en la que todos encuentran un espacio en el que compartir fe, esperanza y amor.

En una entrevista a la página Web española www.religionconfidencial.com, el sacerdote Andrés Bernar afirma que Monseñor Arborelius ha sido siempre una voz de referencia no solo para los católicos suecos, valiente a la hora de explicar con sencillez y claridad la doctrina de la Iglesia, que sabe poner siempre del lado de los más débiles.

En Radio Vaticana, Anders Arborelius afirmó: “A veces me preguntan si soy un verdadero sueco, porque piensan que es imposible serlo cuando, a la vez, se es sacerdote católico, obispo y cardenal. Estoy contento por este reconocimiento y considero que la revista ha sido valiente al hacerlo. Muestra que la Iglesia Católica se vuelve cada vez más una realidad sueca y una parte de la cultura de la sociedad de nuestro país”.

Por su parte, el jurado reconoció que nuestro hermano el Cardenal Arborelius, ocd, es un hombre valiente al representar con dignidad a la iglesia católica en un país cuya identidad es principalmente laica o luterana. Desempeña además un papel esencial en la integración entre los suecos y los inmigrantes venidos de otros países. En definitiva, afirma “Fokus”: “El sueco del año 2017 es Anders Arborelius, carmelita descalzo, sacerdote, obispo y cardenal”.

Añadimos a esta noticia otra no menos importante: el 23 de diciembre de 2017, el papa Francisco nombró al Cardenal Arborelius miembro del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.