Hoy hemos llegado al final de nuestro Capítulo general. Como decían los antiguos: ultima brevior, es decir, la última ha de ser siempre la más breve, y así lo será esta postrera crónica.

Este día ha sido dedicado enteramente a trabajar sobre el Documento final del Capítulo y sobre el Mensaje del Capítulo general. La Comisión encargada de elaborar estos textos ha presentado el fruto de su trabajo. La Asamblea capitular ha agradecido a los redactores su labor y, después, se ha dado espacio para un debate en el Aula. Más tarde, la Comisión ha tratado de añadir las contribuciones de los Capitulares y ha presentado las modificaciones en el aula; acto seguido, los textos han sido sometidos a la votación del Capítulo. Ambos textos serán disponibles en breve, cuando estén preparadas las traducciones oficiales que os invitamos a esperar con paciencia.

Antes de terminar, queremos agradeceros a todos vuestras oraciones y vuestra cercanía durante todo este Capítulo. Hemos percibido y hemos visto vuestro interés por este momento eclesial que hemos vivido. Los capitulares eran 92 pero, con vuestros numerosos mensajes, con vuestra presencia orante, este momento se ha transformado para nosotros y para vosotros un tiempo de comunión eclesial “nacida del amor del Padre Eterno, fundada en el tiempo por Cristo Redentor, reunida en el Espíritu Santo” (Gaudium et Spes, 40).

 

La liturgia de hoy fue animada por nuestros hermanos africanos y misioneros en África. El P. Philip Sullivan, misionero en Uganda arrancó de una pregunta personal para hacernos pensar sobre una cuestión: ¿Todas las personas que nos rodean van al Cielo? Dios nos responderá: “Esto no te toca a ti decidirlo… Pero estar entre tus preocupaciones”. Y es que esta era precisamente la preocupación diaria de San Pablo: el bien de las iglesias… ¿Es también el nuestro? Hemos de redescubrir la pasión y el celo que ardían en el corazón del profeta Elías.

Ya en la sesión de trabajo de la mañana el P. Francisco Javier Mena nos habló acerca del papel de las Conferencias Regionales de Superiores. La pandemia de la COVID-19, con todas sus consecuencias, han demostrado la relevancia y la importancia de estas Conferencias. Son estructuras de comunión que promueven la colaboración entre las Circunscripciones. Permiten una respuesta a problemas comunes, así como a desafíos apostólicos dentro de la misma área geográfica. Las palabras del papa Francisco en la Carta apostólica a todos los consagrados (21.11.2014) clarifican su cometido: “Ninguno construye el futuro aislándose, ni solamente con las propias fuerzas, sino reconociéndose en la verdad de una comunión que siempre se abre al encuentro, al diálogo, a la escucha a la ayuda recíproca y nos preserva de la enfermedad de la auto referencialidad” (§3).

Por la tarde hemos acogido a d. Axel Alt, colaborador del P. Angelo Lanfranchi en el Archivo General y ayudante en la biblioteca del Teresianum de Roma. Nos ha presentado el proyecto DIGICARMEL, una base de datos creada para la gestión de informaciones actuales o históricas (en el sentido más amplio del término). En cierto sentido sería una ampliación digital de la información que nos ofrecen el CONSPECTUS ORDINIS, las ACTA ORDINIS y otras publicaciones históricas, proyectándose desde esta base para alcanzar el objetivo de conservar y ofrecer en soportes digitales seguros información sobre la historia de la Orden, de nuestras comunidades, de los religiosos y de las diversas expresiones de nuestro carisma en el mundo. Esta obra exigirá una continua actualización y colaboración con las Provincias y las entidades culturales de las distintas Circunscripciones.

Al final de la tarde la Comisión para la revisión de las Normas ha presentado las Ordenaciones y Determinaciones capitulares, que han sido votadas en el Aula con un resultado positivo.

 

Esta mañana dimos la bienvenida al Capitulo al Prior General de los Carmelitas, el Padre Miceal O’Neill, O.Carm. Basado en su experiencia, compartió con nosotros algunos desafíos para la vida carmelitana de hoy. La sociedad espera de nosotros tres cosas en este momento: testimonio de vida, formación y vida comunitaria. Las tres están unidas: el testimonio lo dan personas, que viven en una comunidad y esta es, también, el lugar privilegiado de la formación. El P. O’Neill ha subrayado, así, la importancia de la comunidad y cómo ella es profética para nuestro tiempo. Por su naturaleza, es el lugar donde la gracia de Dios se manifiesta y se despliega. Prosiguió hablando de tres conceptos: participación (en el sentido en el que habla de ella el Concilio Vaticano II), comunicación y discernimiento. Por nuestra participación activa en la vida de comunidad y en la vida de la Iglesia; por el don y la comunicación que de nosotros mismos hacemos a Dios y a los otros; así como por el discernimiento y la búsqueda del misterio de salvación, entramos en las profundidades del misterio de la salvación, todo ello en el marco de una espiritualidad de comunión.

Al final de su conferencia, el P. Miceal presidió la Eucaristía dominical y compartió con nosotros el almuerzo.

Por la tarde se votó la Declaración sobre el carisma, que fue aprobada por la Asamblea. El texto definitivo será comunicado más adelante.

Posteriormente, nuestros hermanos no sacerdotes -cuatro, concretamente- tomaron la palabra ante el Capítulo para compartir con todos la alegría de su vocación como hermanos religiosos. Entre otras muchas cosas, afirmaron: “Nuestra vocación viene del amor de Dios que es Amigo, Padre, Hermano y nos llama a dar testimonio de él y del Reino a través de la fraternidad. Tratamos de responder con generosidad y el don total de nosotros mismos al amor gratuito de Dios, que nos ha honrado llamándonos a su servicio como hermanos en nuestra familia religiosa”. Su vocación no es secundaria, ellos son plenamente con nosotros Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo. El tiempo pasado con nuestros hermanos ha sido muy hermoso, de comunión y de gracia en nuestra única vocación al Carmelo.

 

Hoy todo el Capítulo General tenía una cita con el papa Francisco. La audiencia estaba fijada para las 11 de la mañana. Los frailes, a pie o usando medios públicos, fueron llegando poco a poco al Vaticano. Debíamos estar ante la Puerta de Bronce a las 10:15 para ser conducidos a la Sala Clementina. Allí nos recibió puntualmente el Santo Padre, al que nuestro Padre General, Miguel Márquez, ha dirigido unas palabras en su nombre y en el de toda la Orden: frailes, monjas y seglares. “Santo Padre -ha dicho- quiero con mis hermanos y hermanas arriesgar la vida, no esperar a mañana, sin miedo a ser heridos, como caballeros sin sueldo, decía Teresa, (Vida 15, 11), ayudando a Jesús a llevar la cruz, ayudando al Papa a llevar la cruz, desde nuestra obediencia y servicio, sin echarnos atrás, deseosos de conocer y amar cada vez más a Jesús para hacerlo conocer y amar, con palabras de Teresa de Lisieux”.

NB: El texto completo del mensaje -en español- podéis encontrarlo en nuestra página Facebook:

www.facebook.com/CuriaGeneraliziaCS

Las palabras del Santo Padre han resonado en plena sintonía con las de nuestro Padre General: “la fidelidad exige un compromiso firme con los valores del Evangelio y del propio carisma, y la renuncia a lo que impide dar lo mejor de uno mismo al Señor y a los demás […]. La amistad con el Señor es, para Santa Teresa, vivir en comunión con él; no es sólo rezar, sino hacer de la vida una oración; es caminar -como dice su Regla- «in obsequio Iesu Christi», y hacerlo con alegría […]. a amistad con Dios madura en el silencio, en el recogimiento, en la escucha de la Palabra de Dios; es un fuego que hay que alimentar y custodiar día a día”.

En este enlace podréis encontrar el texto completo:

https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2021/09/11/carme.html

Después de escuchar las palabras confortantes del papa Francisco, los capitulares volvieron a casa.

Por la tarde el Capítulo general afrontó una tarea muy necesaria: el P. Vincenzo Mancusi, ofm, invitado al Capítulo, instruyó a la Asamblea sobre las medidas necesaria a aplicar en los casos de abusos. El P. Mancusi fue Procurador General de los Capuchinos y ha trabajado en la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; goza pues de una gran experiencia, que ha desplegado al dirigirse a la Asamblea para abordar esta cuestión importante y delicada -su conferencia trataba los casos de abusos físicos, psicológicos y espirituales sobre menores y personas vulnerables-, explicando detalladamente los procedimientos previstos por el Derecho Canónico, modificado precisamente para ofrecer herramientas más eficaces para la resolución de estos casos y ha explicado también el modo concreto y práctico de afrontar estas cuestiones en el caso en que se presenten.

La jornada ha sido, pues, muy intensa, pero igualmente provechosa.

 

Los trabajos capitulares se han reanudado a las 9:00, con la presentación del método de trabajo adoptado por la comisión para la revisión de las Normas Aplicativas elegida por el Capítulo. Los PP. Francisco Javier Mena Lima, del Comisariato del Caribe, y Fabio Silvestri, provincial de Venecia, nos han explicado, además, cuál ha sido el criterio escogido por los miembros de dicha comisión para incluir o no las observaciones de los Capitulares. Terminadas sus aclaraciones, se les ha dado el tiempo necesario para completar su trabajo y poder presentar las Normas a la Asamblea para su publicación.

Más tarde, el P. Marco Chiesa, Postulador General, ha presentado al Capítulo las líneas esenciales de su trabajo: el funcionamiento de la Postulación, la promoción de las Causas de los Santos de la Orden, el modo de tratar y obtener las reliquias y las relaciones con la Congregación de los Santos. Nos ha explicado también el proceso de elaboración de los libros litúrgicos, desde las ediciones “típicas” a las traducciones en las diversas áreas lingüísticas y el papel de la Postulación General en este proceso.

Seguidamente, el P. Christophe-Marie Baudouin, de la Provincia de París y Definidor general, recordó a la Asamblea capitular que el 16 de abril pasado, el Consejo ejecutivo de la UNESCO aprobó la candidatura como personaje destacado a celebrar en el bienio 2022-2023 de Teresa del Niño Jesús, con ocasión del 150º aniversario de su nacimiento. Esta candidatura fue presentada por el Estado francés y la rectoría de la Basílica de Lisieux. Hay que considerar, además, que el 2023 se celebra el centenario de su beatificación que tuvo lugar el 29 de abril de 1923. El P. Christophe-Marie ha presentado algunas iniciativas que permitirían a la Orden dar el relieve adecuado a estos acontecimientos y ha pedido al Capítulo que las tome en consideración. La Asamblea capitular ha acogido su invitación, si bien las iniciativas concretas se determinarán más adelante.

Finalmente, el P. Daniel Ehigie, del Vicariato de Nigeria y Definidor general el pasado sexenio, presentó a grandes rasgos la situación de la Orden en África, para explicar después cómo vienen representados en los Capítulos generales y Definitorios extraordinarios los religiosos de dicho continente. Así, nos informó de que los hermanos de África han solicitado al Capítulo poder tener un representante más, aparte de los cinco con los que ahora cuentan (vale la pena resaltar que, consciente de la escasez de la representación africana en el Capítulo general, la Provincia de Génova decidió que el socio del provincial fuese, en esta ocasión, un religioso de la misión en la República Centroafricana). Los Capitulares votarán esta petición con el resto de las Determinaciones del Capítulo General.

Por la tarde el Capítulo afrontó la tarea de votar, una por una, todas las Normas revisadas propuestas por la comisión.

 

Hoy el P. Fausto Lincio, provincial de Lombardía, ha presidido la Eucaristía y nos ha hecho una pregunta: ¿Qué palabra podría iluminar nuestro camino cuando nos encontramos en un callejón sin salida?… Aceptar que en nuestra vida haya un espacio de injusticia vivida, porque allí Dios puede encontrarnos y hacer surgir una vida nueva.

Por la mañana, los capitulares se han reunido en el Aula para trabajar de nuevo como asamblea en la Declaración sobre el carisma. El P. Martín Martínez, Definidor General, y el P. Gabriel Morra, provincial de Italia Central, han explicado a todos las modificaciones incluidas en el texto después de recibir las distintas aportaciones de los grupos de trabajo. Una a una, han desgranado las correcciones, añadidos, aclaraciones, etc. hechas al documento, explicando los criterios que ha seguido en cada caso la comisión nombrada por el Capítulo para este fin. Después de un animado diálogo, la sesión de la mañana ha finalizado pasadas las 11:00, dejándose así tiempo para la maduración y reflexión personal hasta la hora de la comida.

Por la tarde, el P. Daniel Chowning, de la provincia de Washington ha presentado el proyecto de actualización de la Ratio Institutionis, solicitado por algunas provincias. Como afirma la Potissimum Institutionis en su primer párrafo: “la renovación de los Institutos religiosos depende principalmente de la formación de sus miembros”. El P. Daniel ha expuesto en particular los elementos de la Ratio actual que deberían ser revisados, después de ofrecer una panorámica del contexto y el proceso de su redacción. En concreto, la Ratio actual adolece de una falta de orientaciones prácticas, deteniéndose muchas veces en un nivel teórico insuficiente; faltan, además algunas referencias al carisma teresiano; obviamente, no contienen referencias a documentos recientes del magisterio sobre la vida consagrada que sería conveniente incluir. En sus conclusiones, el P. Daniel ha propuesto que la futura Ratio tome en consideración cuatro cuestiones fundamentales: la formación de los formadores, el desafío de los medios de comunicación social y las telecomunicaciones, la protección de los menores y los criterios de admisión a la responsabilidad del ministerio. Después de su intervención, los capitulares han podido hacer sus aportaciones al debate sobre la futura Ratio.

La sesión finalizó hacia las 19:00. En la sesión de mañana está prevista la exposición de las correcciones a las Normas Aplicativas, una vez integradas las modificaciones propuestas por el Capítulo. Si todo se desarrolla según lo previsto, podrían ser propuestas para su aprobación.

 

La Eucaristía de hoy fue presidida por el P. Lázaro Iparraguirre, Provincial de Navarra (España). En este día de la Natividad de la Santísima Virgen nos ha invitado a mirar a María: con su mirada de fe, ella supo reconocer la presencia del Señor allá donde se encontraba.

Por lo que se refiere al trabajo capitular, por la mañana se compartieron las relaciones de los diversos grupos acerca de las Normas Aplicativas. Los nueve grupos se han alternado para exponer el fruto de sus discusiones y para proponer algunas modificaciones y/o sugerencias.

Por la tarde, el Capítulo General eligió a todo el Definitorio. Los resultados fueron los siguientes:

1- P. Agustí Borrell (Provincia Ibérica)

2- P. Pius James D’Souza (Provincia Karnataka-Goa)

3- P. Philbert Namphande (Malawi, Delegación de la Provincia de Navarra)

4- P. Roberto-Maria Pirastu (Provincia de Austria)

5- P. Christianus Surinono (Delegación de Indonesia)

6- P. Martín Martínez Larios (Provincia de México)

7- P. Christophe-Marie Baudouin (Provincia de París)

8- P. Jean-Baptiste Pagabeleguem (África occidental, Delegación de la Provincia Ibérica)

Felicitamos a nuestros hermanos por su elección al tiempo que les agradecemos haber aceptado este servicio a la Orden. A todos ellos les confiamos a vuestras oraciones y pedimos a Nuestra Señora del Monte Carmelo que los bendiga y acompañe en esta nueva etapa.

Mañana se prevé que el Capítulo afronte la corrección definitiva y la aprobación de las Normas Aplicativas.

 

 

 

Nuestros hermanos de la India nos han ayudado hoy con la oración. El Padre Johannes Gorantla nos ha recordado en su homilía que los fundamentos son siempre importantes para cualquier edificio; los nuestros deben radicarse en Cristo, cuya vida estuvo centrada en su relación íntima con el Padre. Esta es la fuente de su actuar. La unidad de los Apóstoles, de la Iglesia, de la Orden, tiene también su fundamento en Cristo, que une en él todas nuestras diferencias.

El día se ha dedicado al trabajo de revisión de las Normas Aplicativas. En el Definitorio extraordinario de Goa (2019) se decidió no modificar nuestras Constituciones, sino elaborar una Declaración sobre el carisma. Además, el mismo Definitorio decidió revisar nuestras Normas. Por ello, después de haber escuchado a las diversas Circunscripciones después del trabajo de relectura de nuestras Constituciones, y teniendo en cuenta su propia experiencia, el Definitorio General ha revisado las Normas aplicativas y ha propuesto hoy al Capítulo General algunas modificaciones y/o precisiones. Esta mañana, el P. Francisco Javier Mena ha presentado y explicado a los Capitulares, una por una, las modificaciones propuestas, con el fin de dialogar sobre ellas y después votarlas.

Por la tarde, los religiosos se han reunido en grupos para trabajar en la revisión de las Normas. Mientras, el P. Miguel, General, ha aprovechado la oportunidad para visitar y tener con cada grupo una reunión.

 

Ayer, domingo 5 de septiembre, la jornada fue algo más tranquila para los hermanos. La mañana fue libre, para descansar y tener encuentros informales. La Eucaristía se celebró a mediodía y fue presidida por Mons. João Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Después compartió con nosotros el almuerzo. Para celebrar la elección de nuestro nuevo Padre General en modo más festivo, habíamos pedido al cocinero de la Casa General que preparase los postres: nos ha regalado un festival de sabores y colores… A media tarde, los capitulares se reunieron para el trabajo en grupo.

Hoy, día 6, la Eucaristía fue presidida por el P. Paul de Bois, superior de la Semi-Provincia de Flandes. En su homilía nos ha recordado que santa Teresa nos invita a estar cerca de Cristo para que las disposiciones de su Corazón sean las nuestras y, así, nos convirtamos en sus verdaderos amigos.

El trabajo del día se ha concentrado en la Declaración sobre el Carisma. Por la mañana escuchamos las relaciones de los diversos grupos lingüísticos. Ha seguido un dialogo libre entre los religiosos capitulares. El debate ha estado a la altura de los desafíos a afrontar.

Por la tarde, los frailes se han reunido de nuevo en grupos de trabajo. Nuestro Padre General ha pasado por dichos grupos para tener un primer encuentro y dialogar con los religiosos. Después, a las 17:30, nos hemos reunido de nuevo en el Aula para un nuevo momento de diálogo de la Asamblea. Dada la importancia del texto, se ha decidido posponer la votación de la redacción definitiva.

 

Nuestros hermanos de lengua española han animado la liturgia capitular. La misa fue presididad por el P. Carlos A. Ospina, ocd, provincial de Colombia, quien, en su homilía nos habló de que nuestra diversidad, fuente de riqueza, se transforma en unidad gracias al Evangelio. Si nos aferramos a la Palabra de Dios, no habrá miedo ni tirantez, sino amplitud y libertad, frutos del Espíritu Santo. Estamos aquí, nos recordaba, para la Iglesia, que se funda en el amor de Cristo.

Al inicio de la sesión matutina, el P. Agustí Borrell, ocd, Vicario General de la Orden, presentó la Declaración sobre el carisma carmelitano-teresiano. El texto es fruto del camino iniciado por la Orden con el Capítulo General de Ávila del 2015: Anteriormente la Orden había llevado a cabo la lectura de las obras de la Santa Madre, después, durante este sexenio, se realizó la relectura de las Constituciones y, finalmente, el Definitorio Extraordinario de Goa (India) de 2019, decidió que se redactarse una Declaración sobre nuestro carisma. Después de enviar un borrador a las provincias y someterlo al estudio de algunos grupos de religiosos, el Definitorio General, integrando las sugerencias recibidas, ha preparado un texto que se someterá a la aprobación del Capítulo.

A las 16:00 los capitulares se reunieron en la basílica de la Casa General de La Salle, donde nos hospedamos, para invocar al Espíritu Santo antes de la elección del nuevo Prepósito General. Tras el canto del Veni Creator Spiritus, se proclamó un texto de la Carta a los Colosenses de San Pablo y se leyó también un fragmento de la Regla de San Alberto. Tras unos minutos de oración en silencio, la Asamblea se trasladó al Aula, donde fue elegido nuevo Prepósito el P. Miguel Márquez Calle, ocd (Miguel de María). Aceptado el cargo y cumplidos los requisitos para su nombramiento, la Asamblea se trasladó de nuevo a la basílica donde se cantó el Te Deum, terminado el cual todos los capitulares, los oficiales de la Curia y los religiosos que cumplen servicios para el capítulo dieron un abrazo fraterno al nuevo general. El P. Miguel, al saludar a toda la Asamblea hizo suyas, compartiéndolas, las palabras de «Chiquitunga» en su toma de hábito: «Yo me entrego a Ti, no sé a qué, pero me entrego; con miedo sin embargo y cobardía, pero me entrego…, confiada sólo a tu misericordia me arrojo a esto que sobrepasa toda fuerza humana y más aún la mía… ¡Ten piedad de mí! ¡Ayúdame a querer lo que tú quieras, Jesús!» (Bta. María Felicia de Jesús Sacramentado).

El acto concluyó con el canto de la Salve Regina solemne.

El P. Miguel Márquez Calle, de María, nació el 5 de octubre de 1965 en Plasencia, Cáceres, España, en el seno de una familia humilde y trabajadora. Tiene una hermana y tres hermanos, frutos del matrimonio entre Miguel y Leo, ya fallecidos, pues el Señor ha tenido a ambos por más dignos del cielo que de la tierra. El P. Miguel conoció a la Orden gracias a las Carmelitas Descalzas de Plasencia y a la comunidad de Carmelitas Descalzos del Santo Desierto de San José de Las Batuecas. Así, el 1 de octubre de 1985, tras cumplir un año de postulantado y otro de noviciado en Salamanca, hizo su primera profesión y, en la misma ciudad, emitió los votos solemnes el 21 de octubre de 1989, siendo ordenado sacerdote el 23 de junio de 1990. Licenciado en Teología Dogmática por la Universidad Pontifica Comillas en Madrid, con una tesis que tenía por título “La imagen de Dios en el Magníficat”, ha escrito numerosos libros de espiritualidad y ha colaborado en diversas revistas científicas y divulgativas del ámbito hispano. Ha trabajado en diversos campos de la pastoral de la espiritualidad: jóvenes, atención personalizada, atención a comunidades religiosas, particularmente de Carmelitas Descalzas. En 2015 predicó los ejercicios espirituales a la Conferencia Episcopal Española. Además, ha desempeñado diversos cargos de gobierno, primero en la Provincia de Castilla y luego en la Provincia Ibérica. En la actualidad era conventual de la comunidad de Tenerife.

Agradecemos al P. Miguel por haber aceptado este servicio, nos comprometemos a acompañarle y pedir por él en esta nueva misión a la que el Señor le ha llamado, para servir a la Orden y a la Iglesia.

 

Nuestros hermanos de lengua inglesa fueron los encargados de animar la liturgia de hoy. El P. Daniel Chowning, ocd, en su homilía, nos recordó que la relación con Dios es comparada a menudo por Cristo con la del matrimonio, un espacio en el que se experimenta la alegría de la intimidad con Dios. Tal matrimonio es el lugar en el que se recibe el vino nuevo del amor de Dios. Es en este espíritu, nos pedía el P. Daniel, en el que debemos acoger los desafíos presentados ayer por el Padre General. Y hemos de preguntarnos: ¿Cuál es el vino nuevo que Dios nos ofrece hoy?

La mañana comenzó con la elección de los miembros de dos comisiones capitulares: comisión para la revisión de las Normas Aplicativas y comisión para la redacción del documento final del Capítulo y del mensaje del Capítulo General. Más tarde, los trabajos se han concentrado en la Relación económica presentada por el P. Paolo Di Carli, ocd, Ecónomo general. Nuestras leyes establecen cuanto sigue acerca del Ecónomo General: “Compete al Ecónomo general, bajo la autoridad del Prepósito y del Definitorio, encargarse de la administración de los bienes de la Orden” (Const. 227); “a) Corresponde al Ecónomo general solicitar el estado de cuentas de las Provincias para presentarlo al Definitorio. b) Cada semestre presentará al Definitorio la relación del balance económico de la Orden. c) Otro tanto hará con ocasión del Definitorio extraordinario” (NA 257). La Relación del Ecónomo es un documento interno, por ello no podemos, por desgracia, exponerlo aquí con detalle. Sí podemos comunicar que, en conjunto, los balances son positivos, aunque el impacto de la pandemia se ha dejado sentir en estos últimos tiempos. A pesar de los datos favorables, estamos llamados a cuidar con especial atención y discernimiento la gestión de nuestros bienes.

Al final de la mañana el Padre Saverio Cannistrà ocd, General, ha presentado al Capítulo algunas propuestas para revisar el papel del Vicario General de la Orden, así como algunos cambios en la estructura del Definitorio (número de componentes, proveniencia geográfica y las idoneidades).

Por la tarde, los capitulares se han reunido de nuevo en grupos lingüísticos y a las 17:30 la Asamblea capitular ha dialogado en común sobre los temas económicos y la propuesta del General.

 

La liturgia cotidiana se confía a cada uno de los grupos lingüísticos. Hoy ha sido el turno del grupo francófono. La Eucaristía la presidió el P. Christophe-Marie, ocd, Provincial de la Provincia de París. En su homilía nos ha invitado a reflexionar sobre tres palabras: escucha, conversión y comunión. Este proceso sinodal debería conducirnos a la realización del deseo de Cristo: “Que todos sean uno”.

Los trabajos de la jornada han girado en torno a la relación del Padre General acerca del estado de la Orden. En la mañana ha tenido lugar la exposición del documento del P. Saverio Cannistrà y por la tarde los capitulares, después de reunirse por grupos lingüísticos para reflexionar sobre ella, han presentado sus conclusiones y sugerencias.

Por lo que se refiere a la relación del P. General, ha querido que ella fuese la expresión de una experiencia: la de quien ha dedicado doce años al servicio de la Orden. El P. Saverio ha señalado cuatro elementos que, a su juicio, suponen una novedad para el Carmelo teresiano:

  1. Caminamos hacia un Carmelo más apostólico y menos contemplativo.
  2. La vida comunitaria está perdiendo su centralidad.
  3. La formación de nuestros hermanos más jóvenes está mayormente orientada al sacerdocio y el ministerio y no a la maduración como religiosos.
  4. Las diferencias existentes entre las diferentes regiones y circunscripciones están poniendo a prueba la unidad de la Orden.

Tras desarrollar estas observaciones, el P. Saverio ha presentado los desafíos actuales que la Orden debe afrontar y a los cuales debe responder concretamente y no solo en modo retórico: la interculturalidad, la formación y la comunión entre las tres ramas de la Orden. Es posible leer la relación completa, que ha sido publicada en nuestra página web.

 

INFORME DEL PREPÓSITO GENERAL SOBRE EL ESTADO DE LA ORDEN

 

La Eucaristía de hoy fue presidida por nuestro P. General, Saverio Cannistrà. En su homilía ha señalado la necesidad de cultivar nuestro “hombre interior”, nuestra “humanidad interior”, que ha de convertirse en nuestro horizonte. El camino que nos lleva a él nos permite descubrir la interioridad desnuda en la que es posible el encuentro con Dios, gozoso y festivo, pues Él acoge y protege al hombre frágil, desasido. El “hombre interior”, amado por Cristo y por el Padre, es también hombre comunitario. La liturgia de la jornada fue animada por el grupo italiano.

 

Nuestra jornada de trabajo se dedicó totalmente a la escucha de nuestros hermanos jóvenes, es decir, aquellos con edades en torno a los 40 años. El desafío del día era precisamente la escucha. Este hecho es una de las novedades de nuestro Capítulo: el Definitorio General invitó a nueve frailes de todo el mundo para intervenir en el Capítulo durante un día, con el fin de compartir con nosotros, de manera concreta, dos desafíos o problemas que existan en sus áreas geográficas, así como dos sugerencias para nuestra renovación. Por ello, tres frailes de Europa, dos de Asia, dos de África, uno de América del Norte y otro de América del Sur han estado con nosotros.

Cada uno de nuestros jóvenes tuvo veinte minutos para compartir con nosotros sus deseos y aspiraciones, sus dificultades e interrogantes. Lo han hecho con confianza, sinceridad y benevolencia. Después de cada una de sus intervenciones ha tenido lugar un diálogo con la Asamblea capitular, que se ha tomado muy en serio sus intervenciones y sus “provocaciones”, respondiendo a los jóvenes con la misma confianza y afabilidad… y también con “provocaciones”.

Merece la pena resaltar la unidad de fondo que ha recorrido las diversas intervenciones de nuestros jóvenes frailes, independientemente de su área geográfica de proveniencia. Citamos, entre las presentadas, solo tres aspiraciones que son, al mismo tiempo, desafíos: la vida de intimidad con Dios, la vida de comunidad y la formación inicial y permanente.

Al concluir el día, el Padre General agradeció a nuestros jóvenes hermanos por su “visitación” y sus palabras. Ha sido hermoso hablar con ellos y no solo de ellos. Esta visita, en los primeros días de nuestro Capítulo, nos recuerda la belleza de nuestra vocación y el hecho de que aquí estamos trabajando por ellos y todos los hermanos.

 

Comenzó nuestra jornada con la misa matutina, presidida por nuestro hermano Mons. Oswaldo Escobar, ocd. Podríamos resumir su homilía con estas palabras: mantened un espíritu de discernimiento y de vigilia a la escucha del Señor.

A las 9 nos hemos reunido en la Sala del Capítulo para una sesión matinal de “renovación espiritual”. Hemos escuchado en primer lugar a Mons. Libanori, sj, obispo auxiliar de Roma. Su meditación se ha desarrollado en torno a 1 Re 19, el camino del profeta Elías que huye al desierto y camina durante cuarenta días hasta el monte del Señor. Entre oras cosas, el ponente nos ha invitado a recordar que, el hecho de haber sido elegidos y enviados por Dios nos concede también la posibilidad regresar a Aquél que nos ha enviado. Pero hemos de ir al desierto, donde Dios habla, donde Dios ha establecido su Alianza. Mons. Libanori nos ha ofrecido también algunas conclusiones prácticas: hemos de mantener viva la esperanza para nuestro mundo; por ello, quizás ha llegado el momento de tomar la postura de los Apóstoles reunidos en el cenáculo con María, en la espera de la venida del Espíritu Santo. Solo el verdadero contemplativo puede discernir y anunciar los caminos del Señor.

En la segunda mitad de la mañana, nuestro hermano Mons. Oswaldo Escobar, ocd, ha compartido con nosotros lo que para él significa -inspirándose en las exhortaciones del papa Francisco- el “Carmelo en salida”. Después de haber recordado los varios aniversarios y centenarios que se celebrarán durante el próximo sexenio, ha hablado de dos eventos únicos que han tenido lugar en los precedentes: por primera vez, la Orden, en sus diversas ramas, leyó a la vez en todo el mundo los escritos de nuestra Madre; además, los frailes han afrontado una relectura de sus Constituciones. Mons. Escobar señaló tres desafíos para nuestra Orden hoy: el trabajo de la nueva evangelización, el paso de la autorreferencialidad a la solidaridad y la cura de aquellos que Dios nos ha confiado (pueblo o frailes).

Por la tarde, los capitulares se han reunido de nuevo en pequeños grupos para el diálogo. Después, a las 17:30, cada grupo ha podido compartir en el aula capitular las cuestiones suscitadas por las relaciones enviadas por las diferentes estructuras dependientes del Gobierno general, así como algunas cuestiones específicas de las diversas áreas geográficas.

El encuentro finalizó a las 19:00 y la jornada concluyó con la oración y las vísperas. Hoy animó la liturgia el grupo latinoamericano.

 

 

Los miembros del Capítulo se reunieron a las siete de la mañana para la celebración de las Laudes y un tiempo de oración. Posteriormente, a las nueve y media, el P. Saverio Cannistrà declaró oficialmente abierto el Capítulo General.

El P. General comenzó explicando a todos la composición de la Asamblea capitular, haciendo notar algunas ausencias, escasas, debidas a problemas diversos que han impedido viajar a algunos capitulares. Los hermanos llegados de la India están finalizando la cuarentena en el Teresianum, pero se han hecho presentes en este momento de apertura a través de una videoconferencia. Como curiosidad, notar que en este año más de la mitad de los miembros de la Asamblea participan por primera vez en un Capítulo General.

 

El Capítulo realizó algunas elecciones y votaciones relativas a su funcionamiento:

  • Secretario (P. Angelo Lanfranchi) y vicesecretario (P. Grzegorz Firszt);
  • Los cuatro moderadores de las sesiones (PP. Javier Mena, Johannes Gorantla -definidores-, P. Fausto Lincio -provincial de Lombardía- y P. Lázaro Iparraguirre -provincial de Navarra-;
  • Finalmente, la Asamblea aprobó las Normas para la celebración del Capítulo General, el horario cotidiano y el calendario del Capítulo.

 

El P. General explicó detenidamente cada uno de estos pasos y dio algunas explicaciones al respecto. En particular, explicó que, este año, el Definitorio ha querido dar más espacio a los encuentros y a los trabajos de grupo, sea por lengua (inglés, francés, español e italiano), sea por área geográfica.

 

A las doce del mediodía se celebró la Eucaristía, presidida por Mons. José Rodríguez Carballo, Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Al introducir la misa votiva del Espíritu Santo, insistió en la necesidad de dejar que Él se haga presente durante el Capítulo, introduciéndose en nuestra cabeza, en nuestro corazón y también en nuestros votos. Su homilía se ha concentrado en tres temas principales: la alegría, la llamada a ser profetas de esperanza y la necesidad de sostenernos mutuamente.

 

Durante la tarde los capitulares han tenido la primera reunión en los grupos de trabajo.