El domingo 19 de marzo de 2023, el Delegado Provincial de la OCDS, Padre Alex Collera OCD, presidió, en la capilla de las Carmelitas de Alto Camaman-an (Ciudad de Oro), la celebración eucarística de la erección canónica de la comunidad de San José y San Juan de la Cruz, en presencia de una numerosa asamblea.

 

La comunidad OCDS del Beato María Eugenio, nació hace 6 años en Boars Hill, Oxford, Inglaterra, debido a que la comunidad de San Elías se había vuelto demasiado grande. Cinco miembros se sintieron listos y motivados para formar una nueva comunidad.

Esta fue erigida oficialmente el 4 de marzo de 2023. La celebración fue presidida por el Padre Matthew Blake, Delegado Provincial de la OCDS, y concelebrada por varios hermanos de la comunidad de Boars Hill, en presencia de nuestra Presidenta Nacional Annette Goulden, de nuestro Regional Cyprian Blamires, así como personas que lo seguían “online”. Celebramos un almuerzo festivo tras este importante evento, marcado por una marcha hasta la puerta del convento, símbolo del nuevo camino de nuestra comunidad. ¡Nuestras maletas están listas!

Dos semanas después, el domingo de Laetare, Monseñor Philip Egan, obispo de Portsmouth, visitó nuestra parroquia de San Juan Evangelista en Wallingford, Oxfordshire. Recibió una grata sorpresa al recibir una copia del documento oficial que lleva su nombre y ha sido firmado por nuestro Superior General, el Padre Miguel Márquez, OCD y el Padre Ramiro Casale, OCD, Delegado General de la OCDS.

 

Sábado 25 febrero 2023

Destino Alepo

Después de los días pasados en Irak celebrando los 400 años de la presencia de los carmelitas en las tierras de Abraham (17-24 febrero), con celebraciones vivas y llenas de comunión con los cristianos de Irak, con la familia del Carmelo, con hermanos y laicos provenientes de Francia, Egipto, Líbano e Italia, junto al arzobispo latino de Bagdad, Mons. Sleiman, carmelita descalzo… Hago todo este periplo por Medio Oriente con la fiel compañía de Christophe-Marie, Definidor francés.

Hemos volado a Beirut, Líbano, la tierra mítica de los cedros, cuya belleza y gloria canta la biblia. Aquí el Carmelo tiene una presencia viva y rica: varias comunidades de frailes, dos de carmelitas descalzas, comunidades del Carmelo Seglar, escuelas, casas de formación, compromiso intenso en Caritas Nacional, etc. Tierra duramente probada por una brutal crisis económica de consecuencias durísimas. Mucha inmigración proveniente de la guerra de Siria y de otros países. Aprovechamos la coincidencia de nuestro paso hacia Siria, para acompañar a los hermanos de la Semiprovincia del Líbano, que se reúnen en asamblea plenaria para dialogar sobre la tarea y los desafíos de la formación, como parte de la preparación del Capítulo Provincial.

Llegamos por la tarde noche del día 24 de febrero a Hazmieh, Beirut y celebramos con los frailes y los fieles el ViaCrucis, con preciosos cantos. Al día siguiente vamos más al norte a Trípoli, a la comunidad de Mijdlaya. Después de la comida comienza nuestro viaje hacia Siria. Nos lleva el P. Raimundo, provincial. Muy experimentado en esta aventura de pasar a Siria.

Una hora más o menos tardamos en llegar a la frontera y otra hora, aproximadamente, en pasar los tres o cuatro controles libaneses y los controles sirios. Al fin, gracias a las gestiones y buen hacer de Raimundo, entramos en territorio Sirio. Los controles militares y de policía son constantes. Son las 14.45 h.

Aun otra hora de camino hasta nuestro punto de encuentro con sor Anne, priora de las carmelitas de Alepo, que ha venido a recogernos con Levan, el conductor. En Homs a unos 40 km de la frontera, es nuestro punto de encuentro.

Levan nos cuenta la aventura de estos días. Con su mujer y sus dos hijos, desde el terremoto, duermen en el mismo coche en el que estamos. Tres semanas hace que el coche es su Refugio en la noche.

Mucha gente no ha vuelto a sus casas. En torno a 800 personas han alojado los maristas, cerca de mil en los salesianos, muchos en sus coches. Entran en sus casas durante el día, por las noches tienen miedo. Se han repetido a menor escala algunos temblores de tierra.

Al entrar en Siria, nos adentramos en un paisaje difícil de definir. Kilómetros sin fin de ciudades devastadas por la guerra. Como esqueletos sin alma. Vemos en algunas ciudades o pueblos la gente en el campo sentada conversando, los niños jugando. Con bastante frecuencia algunos pequeños rebaños de ovejas. El sol se esconde a las 18.30 aproximadamente.

Llegamos al monasterio de las Carmelitas a las 20.30 h. Nos reciben dos mujeres refugiadas y una joven que ayudan a meter en casa las frutas y cajas que hemos traído. Nos dan la bienvenida. Nos dicen que nuestra presencia ilumina Alepo (saludo típico árabe).

Conversamos animadamente con las hermanas. Mucha alegría de encontrarnos. Nos relatan algunas impresiones de este tiempo; del día del primer terremoto: a las 4 de la madrugada. Todo el mundo salió a la calle tal como estaban, en pijama, descalzos. Estaba lloviendo, hacía mucho frío. Los que pudieron se resguardaron en sus coches. Tienen mucho miedo de volver a casa.

Las monjas empezaron en seguida a recibir gente y familias que pedían ser acogidas aquí. Ahora hay unas 50 personas viviendo en el recinto del monasterio.

Las monjas cuentan que en el coro, en un segundo terremoto, la imagen de la Virgen empezó a moverse hacia adelante y también el jarrón con las flores. Ellas estaban paralizadas. Relata la hermana Hilda que antes del terremoto el perro entró en su habitación muy agitado y, subido en la cama, la pataleaba, queriendo decir algo. Ella lo echó fuera de la cama y siguió durmiendo. El perro se quedó al lado de la cama como con un gemido. Solo unos minutos después de esta reacción del perro empezó el terremoto… los perros y su sexto sentido.

Son las 20.00 y las hermanas han preparado una cena muy rica en la que no faltan productos del país y dulces típicos. Hay una chimenea encendida en el salón y dos habitaciones muy bien arregladas. Contrasta toda esta acogida tan preciosa con la desolación de fuera, de la que solo hemos visto una pequeñísima parte.

Nos encontramos con voluntarios de San Vicente de Paul, que vienen a traer la comida. Aunque ya hemos cenado se empeñan en que recibamos también nuestra ración, una especie de tortilla de patatas que nos aseguran es muy rica. Aceptamos en todo momento lo que nos ofrecen.

Saludamos a alguna de las familias que hay aquí con un par de niños. Luego descubriremos que son bastantes familias con muchos más niños. Un matrimonio nos pide por favor llevarlos a España o a Italia o a donde sea. Aquí ya no tienen nada. Nos saludan con una gran sonrisa agradeciendo nuestra presencia. Nos piden oraciones.

El día termina con el agradecimiento por haber podido llegar hasta aquí, y poder traer un poco de cercanía y consuelo.

 

Domingo 26 de febrero de 2023

 

Hace bastante frío. No hay calefacción. La cama era una colección de mantas y algún edredón. No hay agua caliente en nuestra habitación, solo cuando sale el sol. A eso de las 5.30 nos cuentan después, ha habido otro pequeño terremoto. Vamos a la oración con las hermanas. Son las 6 de la mañana y se oye a lo lejos el canto del muecín suavemente. La capilla es recogida y tiene algo de calefacción. Una capilla muy sobria y bonita que invita al silencio. Diseñada por la hermana Hilda, arquitecto.

Se siente una alegría especial de estar aquí con ellas y con estas familias. Aunque solo sean dos días. La sensación de estar en el lugar adecuado, haciendo presente a toda la Orden, confortando y dejándonos entrar en el silencio de su oración íntima con Jesús sufriente y tienda abierta al mundo.

Encontramos a una de las familias: Mirna. Hana. Satina. George. Satina hace matemáticas, tercer año. Le falta uno para terminar. Está muy delgada. Nos dice, casi llorando, que si le podemos ayudar a salir de Siria: “aquí no hay ningún futuro”. No tenemos palabras, ni respuesta. Solo oración. La mayoría quisieran salir de aquí, de este horror. Pero, ¿Quién reconstruirá Siria?, ¿Quién peleará desde dentro por levantar las ruinas y alentar una esperanza que solo puede nacer del mismo pueblo de siria? ¿Cómo reconstruir tanta destrucción?

Conversamos con más refugiados: Mina, Nayla, Ghada, Daud. Mina trabaja en Caritas y desde aquí va cada día al trabajo. Conversamos con su madre y su tía. Mariam, es tal vez la más pequeña de los refugiados, y nos ronda todo el tiempo. Con su bolso de señorita mayor, de familia musulmana. Michel y Mary, con su hijo Gad, nos recibieron al llegar; también nos piden si podemos hacer algo por ayudarlos a salir del país.

Nos encontramos con los niños que han hecho de un árbol su refugio particular, rodeándolo de una especie de muralla, con una puerta de entrada. Escalar por el árbol es también una aventura, a la que alguno de nosotros se apunta, para regocijo de los niños.

A las 16.00 h. Visitamos el Vicariato Apostólico de los Latinos de Alepo. El Vicario, Raimundo Girgis, franciscano, nos recibe en la puerta. Raimundo es especialista en derecho canónico para las iglesias orientales. Conversamos animadamente. Se une a la conversación un sacerdote argentino del Instituto del Verbo Encarnado, Hugo Fabián Alániz. Conversamos: el miedo se ha apoderado de la gente. Han recibido aquí a 130 en el primer terremoto y 170 en el segundo temblor. En los franciscanos aquí al lado han recibido a 4000.

Raimundo celebra la misa los domingos en las carmelitas. Nos habla de no perder la esperanza. Recomienda vivamente a la gente no salir del país, para trabajar por levantar juntos la situación. La guerra sigue marcando la vida de este país. El servicio militar se lleva gran parte de la juventud. Son ocho años obligatorios en el ejército. A partir de los 18.

Raimundo nos recomienda saludar al Nuncio, cardenal Mario Zenari, que vive en Damasco. Hablo con él por teléfono y agradece mucho la llamada.

Expresamos nuestra cercanía a nuestras hermanas en su libro de visitas, declarando el sentir de todo el Carmelo, monjas, frailes y laicos con ellas:

“Era un sueño venir a Alepo para visitaros y poder compartir con vosotras la alegría de nuestra vocación. Doy gracias a Dios por estos dos días aquí, en vuestra casa abierta a todos los refugiados. Sois, en vuestra debilidad, una parábola del Evangelio del Carmelo, un humilde testimonio de cómo Dios es casa y morada para los que tienen miedo y están desesperados. Que Dios sea para cada una de vosotras fuente, morada, alimento, esperanza y amor para siempre. Estoy orgulloso de vuestra entrega y de vuestra presencia aquí. Seguid dando vuestra vida con ilusión y sencillez. Habéis sido para mí un regalo de esperanza y fe en que el Carmelo renacerá según el corazón de Dios. En profunda comunión, cada día en la Eucaristía. Que Dios os bendiga”.

 

Lunes 27 de febrero 2023

 

Amanece nuestro último día en Alepo. Pocos minutos después de las 5 de la mañana desde la mezquita se oye de nuevo al muecín, suena como un lamento sostenido, que resulta muy agradable. La electricidad vuelve en este momento.

No querríamos irnos de Alepo sin visitar la ciudad. Las zonas más devastadas. El convento de las carmelitas está muy sólidamente construido y no ha sufrido apenas daños. Pero nos han hablado de otras partes de la ciudad desoldadas.

El hermano George Seba, marista, se ha comprometido a darnos un paseo por Alepo. Y puedo decir que la impresión de este paseo no se nos borrará jamás. Durante tres horas y media por las calles de Alepo con los ojos bien abiertos y el alma sobrecogida. Primero recorremos los jardines llenos de tiendas de campaña, furgonetas y camiones convertidos en casas ambulantes, filas largas de gente para recoger el pan o los alimentos, mucha gente en las calles y sentados en los parques.

Avanzamos hacia la parte más dañada de la ciudad por la guerra y también por el terremoto. La destrucción de la guerra es interminable. Edificios y casas acribillados y derruidos. Tenemos que pedir a George que nos aclare qué causado por la guerra y qué del terremoto.

En medio de tantos edificios derruidos, vemos niños jugando, gente en los mercados, hombres tomando té en la calle, mujeres con el velo que van y vienen, un niño con su hermanito en la bici, algunos que toman algo en una terraza junto a la Ciudadela de Alepo, la sensación de una vida que se despierta de los escombros y se pone a caminar sin huir.

Visitamos también una tienda típica con montañas de jabón de Alepo. Una tienda con el todo el encanto del Medio Oriente. George nos ha preparado un paquete con algunos jabones. Durante estos días experimentamos acogida, amabilidad, sonrisa, nos han encendido la chimenea, nos regalan jabón, las mujeres refugiadas nos preparan cada día algún plato típico. Con las carmelitas no damos muchas vueltas a la tragedia, aunque sí preguntamos cómo lo han vivido y cómo están sus familias. Pero sobre todo, con ellas, hemos orado, visitado el monasterio, y reído contando anécdotas que alivian y traen ese aire del Carmelo que reconforta y ayuda a ponerse en pie una y otra vez. Hemos celebrado la Eucaristía con ellas dos días. Es sobrecogedor el momento de la consagración verlas postrarse a tierra en adoración. Una vida rendida en un sí sin condiciones. Unas mujeres frágiles y sin defensa, que llevan aquí tantos años siendo presencia silenciosa y acogedora. Valientes y sencillas, sin alardes. Han ido recogiendo en el convento las balas que caen, y han hecho un rosario con todas ellas. Nos enseñan también una caja llena de más proyectiles. Se hizo muy famoso el misil que cayó en la huerta, sin explotar. Desde la terraza se ven algunos minaretes de las mezquitas descabezados.

Hemos experimentado con nuestras hermanas una fraterna familiaridad y el aire teresiano de los hermanos que se hacen espaldas, y se sostienen. Estos son los nombres de las hermanas que viven y ofrecen su vida aquí en Alepo, para que oréis por ellas y con ellas:

 

Marie-Thérèse KHACHO, Syrie

Mariam QREIT, Syrie

Anne-Françoise MAURIN, France

Anne BONNET, France

Hilda GHAZZI, Syrie

Mary ROUFAIL, Syrie

Laetitia PEYRARD, France

Marie-Elisabeth KHORANI, Irak

 

He sentido en la oración, mientras compartíamos el silencio, que estos dos días mi fe se ha hecho más fuerte, que su oración perseverante me ha dado fuerza, que son ellas las que me, nos, han visitado a nosotros y nos han confirmado en la necesidad de dar un paso al frente, en medio de tantas guerras y temblores de tierra, la necesidad de construir un Carmelo que dice sí, con la audacia de estas mujeres. Donde haya una comunidad de Carmelitas Descalzas desprendidas de sí, alegres, que desafían el miedo y no buscan estar a salvo, acogiendo en su oración y entrega la historia herida de tantos; mientras haya un solo monasterio como el de Alepo, me siento muy orgulloso de ser carmelita e hijo de Teresa.

Cuida a cada una de mis hermanas, protégelas, dales el calor interior de aquella confianza con la que revistes a tus hijos e hijas más a la intemperie. En la unidad de esta gran familia de refugiados y con todo el pueblo maltratado de Siria, no permitas que olvidemos todo lo que hemos visto y oído, lo que nos han regalado de esperanza los mismos que caminan entre ruinas y que anhelan una tierra en paz y feliz.

Todavía, en nuestro camino de regreso al Líbano, visitamos otra ciudad importante, e igualmente devastada, HOMS, a mitad de camino hacia la frontera. Tony Homsy sj. Joven superior, nos recibe en la casa de los jesuitas de Homs, donde en el año 2014 murió asesinado el jesuita Frans Van Der Lokht. Llevaba cuarenta años en Siria, era original de Holanda. Muy comprometido. Oramos en su tumba, silencio sobrecogido ante la vida de los que se dan hasta el final. Recordamos a todos cristianos que han muerto en Siria, en Irak y en Medio Oriente, o se han visto obligados a emigrar lejos, por causa de su fe. Oramos por todos los que han perdido la vida en esta guerra y en este terremoto. Dios os tenga en su paz, en la casa más hermosa que podemos imaginar.

Decía Teresa de Jesús que somos piedras de las que están por venir… que Dios nos haga a cada uno piedra que edifique, reconstruya y ponga en pie la vida de todos. Más potente que todas las guerras y terremotos, es el poder de la oración, la fuerza de la comunión y la esperanza que brota en la sonrisa resucitada de los que ya no tienen nada que perder y su única riqueza es dar. Ellos, encarnación del Resucitado, hacen creer, contra toda esperanza, en la Tierra Prometida ya aquí.

 

Miguel Márquez Calle, OCD

Roma, 25 de Marzo de 2023

Solemnidad de la Anunciación del Señor

 

Han pasado 400 años desde que los Carmelitas Descalzos llegaron por primera vez a estas tierras de Irak. Fue en Basora, en el sur de Irak, no lejos del Golfo Pérsico.

Si bien hoy la Misión está bajo la responsabilidad de la Provincia de París, el fundador fue portugués: el Padre Basilio de San Francisco. La primera Misa se celebró el 9 de julio de 1623 y nosotros, la Familia Carmelitana, los Hermanos, los Seglares, las Carmelitas de San José, las Consagradas, los que visten el escapulario y los amigos del Carmelo, celebramos una Misa de acción de gracias el domingo 19 de febrero de 2023,presidida por nuestro hermano Mons. Jean Sleiman, Arzobispo Latino de Bagdad.

Hicimos una peregrinación a las fuentes de nuestra fe yendo a Ur de Caldea, donde visitamos un zigurat y la casa de Abraham.

Continuamos nuestro camino yendo a Bagdad para compartir juntos el testimonio del Carmelo a lo largo de los años y también inauguramos un busto en honor del primer carmelita iraquí, el Padre Anastase-Marie de Saint Elie (1866-1947), un gran estudioso de la lengua, la literatura y la filosofía árabe.

 

Las monjas de Alepo están sanas y salvas tras el terremoto del 6 de febrero. Gracias a Dios, su monasterio estaba bien construido y no sufrió daños estructurales. Actualmente viven allí ocho monjas.

Su casa ha permanecido siempre abierta, incluso en los peores momentos de la guerra. Siempre ha acogido a todos, tanto musulmanes como cristianos. Hasta hace aproximadamente un año y medio fue acogida allí una familia de diez hijos que lo habían perdido todo durante la guerra.

Tras el terremoto, las hermanas han acogido a 10 familias en su monasterio, por lo que hoy viven allí unas 50 personas. Sus oraciones se han concretado en ayuda material para los que más sufren, aunque las hermanas también se encuentran en grandes dificultades. Su monasterio no ha sufrido daños graves, pero como el resto de la población, el terremoto las ha dejado sin luz y sin agua, con temperaturas bajo cero debido al duro invierno en la región de Alepo.

Si deseas ayudarles, puedes donar aquí:

 

Nombre de la cuenta: Casa Generalizia dell’Ordine dei Padri Carmelitani Scalzi

Dirección (de la cuenta): Corso d’Italia 38 – 00198 Roma

 

Banco: BANCO FINECO

Dirección: Plaza DURANTE 11 – 20131 MILÁN

IBAN: IT52S 03015 03200 00000 3646278

SWIFT (BIC) Europa – Zona SEPA: FEBIITM1

SWIFT (BIC) fuera de la zona SEPA: FEBIITM2

Asunto (a indicar): MONALSY – TERREMOTO

 

El P. Norberto Pozzi, de 71 años, de la provincia de Génova, partió en la década de 1980 para la República Centroafricana, donde trabajó durante ocho años en la misión de Bozoum como topógrafo de edificación. De vuelta en Italia, se hizo Carmelita y regresó en 1995 a la capital centroafricana, Bangui, como misionero y trabajó con mucha fuerza y valentía en los pueblos de la selva.

El 10 de febrero, mientras viajaba al pueblo de Bokpayan, a 22 km de la misión de Bozoum, resultó herido por la explosión de una mina mientras viajaba con otras cinco personas. Al pasar su coche, la mina explotó en el costado del conductor, es decir, el del P. Norberto. Fue el herido más grave. Tiene las dos piernas rotas, y muchos daños en la pierna izquierda causados por la explosión.  Fue trasladado al al hospital de Bozoum en motocicleta, y allí fue intervenido quirúrgicamente para limpiar la herida y extraer la metralla. Lo transportaron en helicóptero a Bangui (República Centroafricana), y más tarde en un vuelo militar a Kampala (Uganda), donde tuvieron que amputarle el pie izquierdo. El 21 de febrero llegó de urgencia a Italia con la esperanza de frenar la necrosis de la pierna izquierda.

El Padre Norberto, dado su gran deseo de vivir y ayudar a los demás, quiere volver a su misión y, si es posible, reencontrarse con su pueblo en la República Centroafricana.

Lo encomendamos a vuestras oraciones.

 

Los Carmelitas Descalzos de Trípoli y el Monasterio de San Francisco, la Asociación Pro Terra Sancta, el Consejo de Religión y Seguridad, la Asociación Vida y Reconciliación, la Fundación Adyan, la Red de Líderes Religiosos de Trípoli y el norte del Líbano organizaron un encuentro interreligioso en las instalaciones de la escuela San Elías de los Carmelitas. Su título fue «Diálogo Interreligioso e Iniciativa de Fraternidad Humana. Aprender y poner en práctica». Este encuentro se inspiró en el documento «Fraternidad humana. Por la paz mundial y la convivencia común» firmado por el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar, Sheikh Ahmad Al-Tayyeb, con motivo del 800 aniversario del encuentro entre S. Francisco de Asís y el Sultán Al-Malik Al-Kamil.

El encuentro contó con testimonios de líderes laicos y religiosos y tuvo como objetivo promover la educación para el diálogo interreligioso y la paz, así como sensibilizar sobre los principios y enseñanzas del documento sobre «Fraternidad Humana», en especial entre las generaciones más jóvenes.

En su intervención, la directora del colegio, Sra Dña. Rita Salama Faisal, subrayó la importancia de este encuentro y su impacto en los jóvenes, y subrayó que el colegio San Elías de los Carmelitas es un buen ejemplo de convivencia y apertura a los demás. También expresó su gran deseo de que se repita esta iniciativa.

 

Hace aproximadamente dos años, un grupo de laicos de diferentes culturas, se plantearon la posibilidad de fundar una comunidad del Carmelo seglar en Stella Maris, en el Monte Carmelo, y empezaron a organizarse e informarse del procedimiento a seguir para su fundación.

El 28 de enero, en nuestra iglesia de Stella Maris, después de un período de discernimiento, tuvo lugar la ceremonia de admisión de las candidatas. Han recibido la Biblia, las Constituciones del Carmelo Seglar y se les ha impuesto el escapulario como signo de protección de la Virgen Maria del Monte Carmelo y de su entrada formal al periodo de formación. Durante los siguientes dos años, estudiaran la espiritualidad y misión de los laicos en el Carmelo y en la Iglesia.

Pedimos al Espíritu Santo que acompañe a estas personas que ha llamado y las ayude a perseverar a fin de que puedan encontrar en la OCDS lo que tanto desea su corazón, que no otra cosa que la unión con Dios y el servicio a la Iglesia.

 

Del 31 de enero al 2 de febrero celebraron un encuentro más de una treintena de formadores para tratar  la revisión de la Ratio Institutionis. Abordaron cuestiones relacionadas con las diferentes etapas de formación, así como los elementos a revisar de la Ratio. El primer día estuvo dedicado al diálogo y a compartir experiencias formativas de los últimos tres años, dado que la pandemia de COVID‑19 impidió realizar encuentros antes. El invitado de este año fue el P. Luca Balugani, psicólogo. Abordó la cuestión de la afectividad y la sexualidad en la vida consagrada.

El último día, en un clima de fraternidad, los participantes visitaron la abadía de Grottaferrata  y el convento de las Carmelitas de Monte Compatri, donde se encuentra el cuerpo del padre Juan de Jesús María, ocd. La Eucaristía fue celebrada en el día en que la Iglesia celebra la vida consagrada. Nuestro Padre General, el P Miguel Márquez, estaba con nosotros ese día.

Tras la celebración eucarística, tuvimos una conferencia en la que se presentó a los participantes al venerable Juan Jesús María, promotor de la beatificación de Santa Teresa de Ávila, tercer Prepósito General de la Orden (1611), autor prolífico, maestro de novicios y promotor de las misiones en el Orden. Su cuerpo incorrupto se encuentra en la iglesia del convento de Monte Compatri. La presentación del Venerable estuvo a cargo de su biógrafa, la Presidenta Provincial de la OCDS de Italia Central, Sra. Dña Laura Isotton, y del Hno. Basilio Visca, ocd, autores de varias publicaciones sobre Juan de Jesús  María.

 

Del 21 al 30 de enero de 2023 se celebró en Yaundé la primera asamblea conjunta de las Conferencias de Superiores OCD de África francófona, anglófona y Madagascar. Estas conferencias, que son un elemento importante de la vida de la Orden en África, se ocupan de diferentes realidades, como la formación común justo antes de la profesión solemne. Ambas conferencias, que representan a 17 países africanos, se reunieron por primera vez. Pudimos así abordar proyectos comunes, como la organización de un Congreso Carmelitano para toda África en 2025, o la colaboración para la formación con el intercambio de estudiantes.

El Padre General, P. Miguel Márquez Calle, nos acompañó durante los últimos tres días. También tuvimos la oportunidad de conocer a las monjas Carmelitas de Etoudi-Yaundé y a los miembros de la Orden Seglar de Camerún, así como de celebrar el 25 aniversario de nuestro convento de Nkolbisson, en las afueras de Yaundé.

 

Del 6 al 16 de febrero tuvimos la alegría de tener entre nosotros al Padre General, EL P. Miguel, así como al definidor para Oriente Medio, P. Christophe-Marie.

El 12 de febrero inauguramos las celebraciones del 150 aniversario del nacimiento de Santa Teresa del Niño Jesús. El P. Makoul, Delegado, presidió la celebración y el P. General pronunció una breve homilía en la que destacó las enseñanzas de Santa Teresa de Lisieux. El amor que los egipcios tienen por Santa Teresita es un amor recíproco. Nuestra basílica es una luz espiritual para todo Egipto. Los carmelitas estamos llamados a acoger a este pueblo en el sacramento de la confesión y en el acompañamiento espiritual. La presencia del centro de la Orden en medio de nosotros es signo de comunión y unidad.

Damos gracias por esta visita, que nos anima a responder a la pregunta: ¿Qué Carmelitas Descalzos queremos ser hoy en Egipto?

 

El domingo 15 de enero fue llamado a la casa del Padre el Hno. Serafino de la Eucaristía (Melchorre) a la edad de 90 años. Nacido en Gioia del Colle (Italia), el 2 de septiembre de 1932, Serafino Melchiorre asistió a la Academia de Bellas Artes de Venecia. Hizo su profesión en la Orden Carmelita el 3 de junio de 1954. Desde 1955 fue conventual de la comunidad parroquial de Santa Teresa en Roma.

Hermano artista, alumno de Filippo De Pisis, su arte lo llevó a participar en exposiciones nacionales e internacionales. Es autor de obras emblemáticas como las puertas de iglesias, 21 de ellas en el mundo, entre ellas las de Santa Teresa en Roma y Stella Maris en Haifa, Israel.

El funeral tuvo lugar el miércoles 18, en la iglesia de Santa Teresa, en presencia de los miembros de su familia, los hermanos carmelitas de las distintas comunidades de Roma y una numerosa asamblea.

Oramos por él y por su Provincia.

 

Crece la familia carmelita en la República Centroafricana. El viernes 6 de enero, tres jóvenes hermanos (fr. Aimé, fr. Alfred y fr.  Wilfrid) hicieron su profesión solemne en manos del Provincial, el P. Saverio. La ceremonia fue conmovedora, especialmente cuando los padres de nuestros tres jóvenes, con los gestos de las tradiciones locales, ofrecieron sus hijos a Dios. Después de hacer los votos solemnes, los tres hermanos fueron recibidos por la familia carmelita con un abrazo. Al día siguiente, sábado, una nueva celebración: nuestros tres profesos fueron ordenados diáconos, y junto a ellos, el hermano Régis fue ordenado sacerdote.

El lunes 9 nos reunimos en Bouar, para una jornada de reflexión e intercambio, con todos los padres profesos y los hermanos jóvenes de la Delegación. Fuimos de todas las casas: Bozoum, Baoro, Bangui y Bouar.

Crece la inseguridad en el país. En los días anteriores, los rebeldes llevaron a cabo ataques a lo largo de la carretera entre Bouar y Bozoum. El martes 10, cuando llegamos a Bozoum, para los preparativos de la Feria Agrícola, vimos a los alumnos de la escuela primaria huir de la escuela: hombres armados habían pasado cerca de Bozoum. Lamentablemente, hay mucho miedo, casi una psicosis, en todo el país.

 

A TODO EL CARMELO TERESIANO:

CARMELITAS DESCALZAS, CARMELITAS SEGLARES,  CARMELITAS DESCALZOS, FAMILIA DEL CARMELO…

“Regálanos la Paz en Ucrania, Señor”

Se cumple mañana, día 24 de febrero, un año de comienzo de la guerra en Ucrania. Un año del absurdo, el espanto, la demencia y la arbitrariedad de la guerra.

No hacen falta muchas palabras para adornar de más rabia y más estupor, de más indignación y más lágrimas de impotencia, la incompresible y perversa dinámica de la guerra. La de Ucrania y todas las guerras. En aquel momento, recién estallada la guerra, invité a toda la Orden a ORAR UNIDOS, DE CORAZÓN y con todas nuestras fuerzas.

Hoy os escribo estas líneas desde Irak, desde la tierra del Génesis, de aquella creación de Dios, en que vio que TODO ERA BUENO… Desde la tierra de Abrahán, nuestro ‘Padre en la fe’, que creyó contra toda esperanza que se cumpliría la promesa de Dios…

Hoy, suplico a toda la Orden, a todo el Carmelo, una oración ‘a favor de la esperanza’ invencible, a creer que la paz viene ya y que nuestra súplica acompañe a nuestros hermanos y hermanas de Ucrania. Que el horror de la guerra no anestesie nuestra ardiente oración, y oremos sintiendo que las bombas están cayendo sobre nuestras familias, nuestros hijos, hermanos y amigos… oremos sin taparnos los ojos, ni los oídos… y hagámoslo en pie de paz, desarmados de venganza, con la espada de la fe ‘contra toda esperanza’…

Os invito a sentarnos con María, como en aquel Cenáculo de Pentecostés, cuando aún tenían miedo, y estaban con las puertas cerradas. Os invito a encender una lámpara como Familia del Carmelo, a ponernos delante del Señor en adoración o rosario en mano, o en silencio de comunión…

Santa María, Reina de la Paz, silencia la guerra y regálanos la paz entre los hermanos, tus hijos.

 

P. Miguel Márquez Calle, OCD

Prepósito General

 

En noviembre, las monjas ecónomas de nuestros monasterios así como las prioras tuvieron la alegría de vivir un tiempo de formación, y de elección de la Presidenta de la Asociación de Carmelitas Descalzas del Océano Índico, así como a su Consejo.

Los hermanos retomarón las «jornadas carmelitas»: un día de retiro y formación ofrecido una vez al mes. Están dirigidas en particular a los miembros de la gran familia del Carmelo, sin excluir, sin embargo, a todos aquellos que deseen participar. Este año hemos elegido profundizar en el conocimiento de la persona y el mensaje de Santa Teresa del Niño Jesús. En vista del número de participantes en los dos primeros días, es evidente que hay una verdadera sed de espiritualidad carmelitana y de la figura de Santa Teresa.

Para desarrollar cada vez más la comunión fraterna entre los Hermanos, en particular entre los jóvenes, y también con miras a nuestra formación permanente, organizamos cada año un viaje a un lugar de nuestra gran isla. Esta vez fuimos a la parte noreste de Madagascar. Fueron días de un hermoso compartir fraterno.