El Comisariato de Sicilia ha querido recordar los 450 años de la fundación del convento de Duruelo con la celebración de un curso de ejercicios espirituales para religiosos y laicos en la Casa de Espiritualidad del Carmelo de Villasmundo. El título de los ejercicios se ha tomado de la cita paulina de 1 Cor 1,24: “Para los que son llamados, Cristo crucificado es potencia de Dios y sabiduría de Dios”. Cuando fray Juan de Santo Matía, junto a sus compañeros, el 28 de noviembre de 1568 tomó el nuevo hábito del Carmelo, asumió un nuevo nombre: fray Juan de la Cruz. Sobre la elección de este apellido se han concentrado las reflexiones de estos días de ejercicios, iluminados también con el texto della Scientia Crucis de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein.
