Del 29 al 31 de diciembre, vivimos una experiencia muy hermosa con la segunda etapa del Camino carmelitano de los jóvenes. Veinticinco jóvenes decidieron despedirse del año que terminaba y comenzar el nuevo poniéndose en camino, con una mochila ligera y un gran deseo de compartir su fe y su amistad. El tema que nos acompaña este año es la oración, de la mano de santa Teresa de Jesús: una oración sencilla, concreta y posible en la vida cotidiana.
El sol nos acompañó durante dos magníficas rutas a pie: la primera, de Montemarcello a Ameglia, y la segunda por los alrededores de Portovenere, hasta el Fuerte Mottarone. Lo que hizo esta experiencia aún más especial fue la casa que nos acogió, nuestro convento de Bocca di Magra. A todo ello se añadieron dos hermosos «extras». El primero, la posibilidad de llegar el 28 de diciembre a Arenzano para participar en la clausura del Jubileo y en la oración por los niños que sufren. El segundo, para quienes pudieron prolongar la experiencia hasta Año Nuevo, también en Arenzano, con la misa de medianoche, los fuegos artificiales y un día más para acoger las reliquias de santa Teresa del Niño Jesús, que se encontraban allí de paso en esas fechas.
Fueron días intensos, vividos con sencillez y profundidad: caminar, oración, amistad y un gran deseo de escuchar.
Una hermosa manera de comenzar el nuevo año… paso a paso, juntos.




