El 26 de mayo, la urna con el cuerpo de Santa Teresa de Jesús regresó a su lugar habitual en la iglesia de las Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes, en el centro del retablo. Del 11 al 25 de mayo, la veneración pública de su cuerpo atrajo a más de 93.000 peregrinos.
El regreso de la urna de Santa Teresa a su emplazamiento habitual se realizó en dos momentos: primero con una procesión por las calles de la ciudad de Alba, y luego con una más sencilla dentro de la iglesia. A esta última asistieron la comunidad de Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes, numerosas monjas de distintos monasterios de la Federación de Carmelitas Descalzas, así como una treintena de Carmelitas Descalzos de diversas comunidades de España.
Para acompañar este momento único, nuestro Padre General, el P. Miguel Márquez Calle, se hizo presente. Tras los trabajos de restauración de los distintos relicarios, la urna que contiene el cuerpo de nuestra Madre Santa Teresa será ahora visible. Antes del cierre del camarín alto donde se encuentra la urna, el tribunal eclesiástico firmó las actas de clausura y el sepulcro fue sellado según el rito canónico.





