Escuchar y acompañar

Escuchar y acompañar

La crisis epidemiológica generada por la COVID-19, con el consiguiente confinamiento de millones de personas en los cinco continentes, ha afectado también al servicio cotidiano que los frailes y monjas Carmelitas descalzos ofrecen a tantas personas, ante la imposibilidad de celebrar la misa en conventos y monasterios, recibir visitas, realizar servicios apostólicos, etc.

No obstante, muchos de nuestros hermanos y hermanas se han movilizado para seguir escuchando y acompañando al pueblo cristiano y a la humanidad sufriente en este momento doloroso y peculiar.

Los difuntos y sus familias, los enfermos, el personal sanitario, los gobiernos y todos los que han sido de un modo u otro golpeados por la pandemia, así como quienes se han puesto en primera línea de servicio a la sociedad, han estado en el centro de nuestra oración.

Además, desde muchos conventos y monasterios se han aprovechado los medios de comunicación, particularmente internet y las redes sociales, para transmitir la misa en directo o realizar encuentros de oración. Así, tanto en Facebook como en YouTube ha sido posible participar, al menos virtualmente, en celebraciones eucarísticas en diversos países y lenguas: italiano, español, inglés, francés, malayalam, etc.

Las comunidades de Carmelitas en muchos países han utilizado todos los medios a su alcance para compartir audios y videos -por ejemplo, a través de WhatsApp- con reflexiones, lecturas de textos de nuestros santos, etc., con el fin de animar y acompañar a las personas confinadas.

El CITeS de Ávila ha programado en estas fechas diversos cursos y, además, ha lanzado videos con reflexiones sobre el evangelio de cada día. Por su parte, la Facultad Teológica Teresianum ha continuado su labor académica implementando un sistema de clases por videoconferencia y un seguimiento personalizado de los alumnos a través del correo electrónico.

Desde la Curia General procuramos compartir en nuestras redes sociales todos los materiales de los cuales tenemos noticia, así como los diferentes mensajes enviados por el P. Saverio Cannistrà durante este tiempo. Especial resonancia, dentro y fuera de la Orden, ha tenido su carta “Un deseo en tiempos de tribulación”.

A todas estas acciones pastorales se ha unido el empeño caritativo reflejado en la comunión de bienes con los más pobres y el trabajo para fabricar mascarillas y otras prendas útiles para la defensa frente a la enfermedad. Hemos sabido de alguna comunidad de Carmelitas descalzas que ha experimentado serias privaciones con el fin de compartir productos de primera necesidad -incluidos alimentos- con familias necesitadas vecinas al monasterio. Su situación ya se ha normalizado y prefieren permanecer en el anonimato.