P. Silverio de Santa Teresa

P. Silverio de Santa Teresa

El pasado día 8 de marzo se cumplieron 140 años del nacimiento en Escóbados de Arriba (Burgos, España) del P. Silverio de Santa Teresa, en el siglo Julián Gómez Fernández.

El P. Silverio tomó el hábito de Carmelita en Larrea en 1895, después de haber realizado estudios de filosofía en el Seminario de San Jerónimo de Burgos. Un año después hizo la primera profesión religiosa y en 1899 la solemne. Fue ordenado sacerdote en 1902 y se le envío a Roma, donde permaneció estudiando hasta durante dos años.

Entre 1905 y 1937 desarrolló una intensísima actividad intelectual en Burgos fruto de la cual son la “Biblioteca Mística Carmelitana” y el Archivo Silveriano, en el que se conservan un buen número de copias de documentos de enorme importancia para la historia de la Orden. La “Biblioteca”, por su parte, fue el primer intento de fijar críticamente los textos teresianos y sanjuanistas, así como de publicar los procesos de beatificación y canonización de santa Teresa y san Juan de la Cruz con criterios historiográficos serios.

Es imposible hacer aquí un elenco de sus publicaciones, así como de los documentos salvados de una segura pérdida por el P. Silverio.

A partir del año 1937 desempeña el cargo de Definidor General, asumiendo el gobierno de la Orden en calidad de Vicario a raíz de la muerte, en un desgraciado accidente automovilístico, del P. Pedro Tomás de la Virgen del Carmen el 28 de agosto del 46, siendo Prepósito General. En abril de 1947 es elegido General en el Capítulo por él convocado y hasta el 1954 gobernará la Orden llevando a cabo algunas importantes iniciativas, entre las cuales destaca la edificación del nuevo Colegio Internacional y actual sede del Teresianum en los terrenos cedidos por la familia Pamphilj, vecinos a la parroquia de San Pancracio, inaugurado tras su muerte. Con la ayuda de sus definidores –uno de ellos fue el Beato Padre María Eugenio del Niño Jesús- destacó también su atención a las monjas Carmelitas Descalzas.

Murió inesperadamente durante una visita en México, concretamente en Mazatlán, Sinaloa, el 10 de marzo de 1954.